Mick Schumacher
Mick Schumacher, durante la pretemporada de F2. PREMA TEAM

Mick Schumacher ya lleva tiempo soportando sobre sus hombros la presión de ser hijo de quien es. En este 2019 verá esa presión aumentada aún más, ya que va a disputar la F2, la carrera de soporte que acompaña a la Fórmula 1 por varias de sus carreras.

Las comparaciones son inevitables. El joven Mick ha fichado por Ferrari para formar parte de su cantera, y tiene ante sí un futuro muy prometedor mucho más allá de las puertas que le pueda abrir su apellido. De hecho, él no oculta que se siente orgulloso de su estirpe y pese a que admite que hay ciertos momentos en los que es difícil sobrellevarlo, no le supone ningún trauma ser comparado con su legendario padre.

"Nunca ha sido un problema para mí que me comparen con mi padre. Es muy sencillo. Para mí, ser comparado con el mejor piloto de la historia de la F1 es el objetivo que quieres lograr. Es un honor que me comparen con él. Sólo puedo aprender y tratar de mejorar", ha dicho en una entrevista para su equipo, el PREMA Team.

El objetivo de Mick Schumacher este año será el de crecer como piloto y demostrar que el fichaje de Ferrari le puede conducir a la Fórmula 1. "La meta este año es aprender lo máximo que pueda. Conseguir toda la información que pueda, trabajar con cuanta más gente mejor para ser capaz de aprender de todos. También será un reto que haya más gente alrededor del coche. Será bonito y diferente, seguro", asegura el vigente campeón de la F3.