Raúl y Messi , protagonistas.
Raúl y Messi , protagonistas. EFE

Leo Messi y Raúl González son indiscutiblemente los dos grandes protagonistas del 'clásico' de este sábado en el Nou Camp (22.00 horas).

El argentino es la gran estrella de la Liga y ahora mismo el jugador más en forma del mundo, mientras que el capitán del Real Madrid representa la garra y el espíritu blanco, probablemente las dos características a las que se va a aferrar el conjunto de Juande Ramos para sacar algo positivo del Camp Nou.

El argentino del Barça está considerado actualmente el mejor jugador del mundo

 

Leo Messi: Es el mejor jugador del mundo en estos momentos sin ningún tipo de dudas. A la sombra de Kaká y Cristiano Ronaldo en temporadas anteriores, la salida de Ronaldinho del Barça ha supuesto su eclosión como jugador. 

Llegó al Barcelona con apenas 13 años, a pesar de que en ese momento no era más que un niño debilucho que parecía que no podría llegar a la cima debido a su físico enclenque.

Pero ha demostrado que en fútbol el físico no importa y tras varias temporadas a un altísimo nivel, la temporada pasada demostró ser el sustituto natural de Maradona, marcando incluso un gol al Getafe idéntico al del astro argentino a Inglaterra en México '86.

Este año está siendo el de su confirmación. Máximo goleador de la primera fase de la Champions League y con nueve goles en Liga pese a no jugar de delantero lo confirman, pero lo peor para sus rivales es la sensación que da de que es imparable

Raúl González. El gran capitán blanco lo es todo para el Real Madrid. Debutó en el equipo con apenas  17 años de la mano de su mentor, Jorge Valdano, y desde ese momento no ha hecho otra cosa que marcar goles.

Raúl lo es todo para el madridismo y el Bernabéu le quiere de manera incondicional

 

Es el máximo anotador de la historia de la Champions League y lleva más de 200 goles en Liga, camino de batir todos los récords a sus 31 años de edad.

En los últimos años su rendimiento ha sido discutido, pues sus cifras goleadoras han descendido ligeramente, pero lo ha compensado con una entrega y un amor a los colores que hace que el Bernabéu siempre caiga rendido a sus pies.

Su salida de la selección española ha provocado innumerables debates que se zanjaron con la victoria en la Europa de los de Luis aragonés, pero el mundo futbolístico español parece siempre dividido entre 'Raulistas' y 'anti-Raulistas'. Sus defensores lo tienen fácil: no tienen más que sacar sus cifras goleadoras.