Los focos estaban puestos sobre Meb Keflezighi, que el año pasado fue el vencedor, pero en esta edición del Maratón de Boston se tuvo que conformar con el octavo puesto, al hacer un crono de 2:12:42.

Keflezighi, que se convirtió en el primer estadounidense en ganar el Maratón de Boston desde 1983, no pudo conseguir el sueño de ser el primero en ganar por segundo año consecutivo la carrera desde que lo hizo el keniano Kipkoech Cheruiyot, que venció en tres ocasiones seguidas, desde 2006 a 2008.

Sin embargo, se recordará su participación por el gesto más bonito de la carrera. Justo cuando iba a cruzar la línea de meta y los flashes de los fotógrafos iban a dispararse, cogió la mano a otra corredora, Hilary Dionne, para cruzarla juntos. Dionne se emoció. Un gesto, con su fotografía y su vídeo correspondiente, que ha dado la vuelta al mundo.