McLaren ha enviado un comunicado de prensa para aclarar que su apelación contra la decisión de los comisarios en Interlagos es sólo para "aclarar el contenido del reglamento" y no para intentar que descalifiquen a los pilotos implicados y poder ganar el título.

La escudería británica ha tardado más de un día en explicar sus intenciones reales, aunque ya ayer Fernando Alonso y después Lewis Hamilton señalaron que no les parecía bien que un piloto pudiera ganar por esta razón. 

El reglamento establece que la temperatura del combustible no puede estar por debajo de 10 grados con respecto a la temperatura ambiente. En Brasil hacía 39 grados y, presuntamente, los monoplazas de BMW, con Nick Heidfeld y Robert Kubica, y el Williams de Nico Rosberg no cumplían el reglamento.

Cuanto más frío esté el combustible, mejor para la carrera. Los tres pilotos quedaron por delante de Hamilton y en una hipotética sanción podrían perder sus puntos de carrera. Otra cuestión es si ello daría más puntos a Hamilton, algo que posibilitaría su título. Es algo que no era seguro -pues las sanciones no están completamente tipificadas- pero en la mente de McLaren parecía estar esa opción.

De hecho, la prensa inglesa estuvo especulando con esas posibilidad de que el título no estuviera aún decidido.

Sin embargo, la escudería británica afirma al día siguiente de su apelación que sólo quieren aclarar la norma "en interés de todos los equipos y confirmar los límites de temperaturas de la gasolina", ha declarado Norbert Haug director de Mercedes-Sport.

La FIA deberá ahora fijar el día y la hora en que el Tribunal de Apelación estudie el recurso de Mclaren contra la decisión de los comisarios deportivos del Gran Premio de Brasil. Cuando recurrieron, los jefes de McLaren justificaron su decisión comentando que, de otra manera, los aficionados se les habrían echado encima.