Marcelino García Toral.
Marcelino García Toral. EFE

El mérito de la extraordinaria temporada del Valencia no se puede entender sin recordar lo mal que empezó, cómo los malos resultados acuciaron al equipo hasta enero, cuando el equipo empezó a levantar el vuelo.

"¿No cree que su cargo, con estos resultados, normalmente estaría cuestionado?", le preguntaron a Marcelino el 7 de noviembre tras la dolorosa derrota ante el Girona que dejaba al conjunto che en la zona baja de la tabla y a diez puntos de los puestos Champions.

A principios de diciembre, el equipo seguía sin despegar. Fuera de la Champions en un duro grupo con Juventus y Manchester United, el tercer puesto al menos daba el consuelo de la Europa League, mientras que en la Liga el Valencia solo había logrado 17 puntos de 42. Los rumores sobre el futuro de Marcelino arreciaron hasta enero, cuando la eliminatoria copera ante el Sporting, un Segunda, fue visto como un ser o no ser para el técnico asturiano.

Los resultados empezaron a acompañar desde entonces. Las rondas coperas se pasaron una detrás de otra (Sporting, Getafe en una serie tensa y dramática, Betis) y en la Liga las victorias empezaron a caer.

"Hay que dar las gracias a Mateu Alemany, que apoyó al cuerpo técnico en los peores momentos", dijo el 1 de marzo Marcelino, ya con el billete para la final copera en el bolsillo y con el equipo apuntando ya no solo a la clasificación europea, sino pensando en la Champions.

El acierto que fue cargarse en enero a Batshuayi, fichaje estrella en verano, se vio reflejado en la mejoría de Rodrigo y el buen hacer de Santi Mina y Kevin Gameiro. El Valencia marcaba más goles y se convirtió en uno de los equipos más sólidos de la Liga, con una defensa excelsa. Se llegó a soñar con jugar dos finales, pero el Arsenal lo evitó. En el esprint final, los che superaron a Getafe y Sevilla para lograr la cuarta plaza y el premio gordo llegó en la final copera nada menos que ante el Barça. Mérito de Marcelino y de quienes confiaron en él en los peores momento. El centenario del club no ha podido tener mejor colofón.

Las claves de la temporada del Valencia

Marcelino García Toral. Los entrenadores son siempre señalados como los máximos responsables cuando las cosas no vienen bien dadas. Es por eso que es justo reflejar ahora que Marcelino es el gran artífice del éxito de este Valencia. Ha metido al equipo en Champions en sus dos temporadas y el título es el colofón perfecto a un trabajo impecable. 

Dani Parejo. Es el líder del equipo, el hombre por el que pasa todo el juego de ataque valencianista. Un talento tachado de irregular en años anteriores que ha logrado brillar casi en cada partido. El premio a su gran temporada ha sido ser llamado por la selección española. Posiblemente, el único jugador insustituible en este Valencia.

Una cantera fructífera. Son varios los jugadores salidos de Paterna que tienen un papel clave en este Valencia. El de más peso es José Luis Gayá, uno de los mejores laterales izquierdos de la Liga y clave en la final. Carlos Soler es titular en la derecha del ataque che, Ferrán Torres sigue creciendo y Jaume Domenech hizo una grandísima final.

De menos a más. Varios jugadores empezaron el año muy por debajo de su nivel. Destacan dos: Rodrigo, que tras un verano de rumores sobre su posible salida, solo marcó un gol en las 15 primeras jornadas y cuyo rendimiento ha sido muy bueno en la segunda vuelta; y Guedes, que empezó muy mal por una lesión y ha acabado sobresaliente.