Nada de nervios en Gran Bretaña
Marc Márquez, feliz con su moto durante el Gran Premio de Gran Bretaña. REPSOLMEDIA.COM

Marc Márquez, la sensación del motociclismo, debutante en una categoría reina de MotoGP en la que lidera el Mundial, señaló en una entrevista con la revista italiana Riders Magazine que si tiene que elegir entre un triunfo y un orgasmo, se queda con el primero.

El día que cambie todo el mundo se dará cuenta porque dejaré de sonreír

"Entre un orgasmo y una victoria, prefiero la victoria", indica Márquez en un tomo distendido y jocoso que revela su carácter competitivo. "Aunque si no haces el amor no se puede ganar el Mundial", añade en unas páginas donde se destaca su sencillez porque a sus 20 años gana un millón y medio de euros al año, pero vive con sus padres y ahorra mucho, síntoma de pocos cambios. "El día que cambie todo el mundo se dará cuenta porque dejaré de sonreír", avisa.

Márquez también reflexiona sobre la eliminación de la normativa que impedía a los pilotos "novatos" competir con motos oficiales para "soltarse" antes en las monturas de escuadras satélites. "Es algo que ayudará a todos los pilotos con talento. Si equipos como Repsol-Honda o Yamaha tienen las mejores motos, qué sentido tiene penalizar a un joven solo por el hecho de que es joven", valora.

El leridano de Cervera se recupera estos días en casa de las secuelas de su caída durante la vuelta de calentamiento previa al gran premio celebrado en Silverstone del pasado domingo 1 de septiembre. Márquez se fue al suelo y llegó a temerse que sufriera una fractura en su hombro izquierdo. Finalmente el lance se quedó en un hombro dislocado y esta semana el piloto catalán confirmó, tras una visita al doctor Mir, que no sería necesaria ninguna operación. "El hombro se está recuperando bien", se felicitaba el propio Márquez en las redes sociales después de una ruta en bicicleta de carretera.