Banderas de Ferrari
Aficionados de Ferrari agitan sus banderas. Scuderia Ferrari

Ser aficionado de Ferrari es una forma de vida, pero ser además habitante de Maranello le añade un punto más de compromiso con la Scuderia. La pequeña localidad vecina de Módena donde se encuentra la sede del equipo italiano ha esperado 9 años para celebrar una victoria en casa, y por eso este domingo se convirtió en un día de fiesta.

Ganar un Gran Premio es importante para cualquier equipo, pero para Ferrari conquistar el GP de Italia tiene un sabor mucho más especial. Han tenido que esperar 9 años desde que Fernando Alonso lo lograse en 2010, y con la victoria de Charles Leclerc han estallado de júbilo.

Las calles se llenaron de gente con banderolas con el 'Cavallino Rampante', coches pitando, gente levantando el puño, música... Una celebración que más recuerda a los títulos futboleros que a los de una carrera de Fórmula 1.

La pasión tifosi ya se hizo notar en el propio circuito de Monza. La ya tradicional invasión de la pista (desde hace años controlada e incluso fomentada por la organización) dejó estampas memorables, que alucinaron a todos los presentes.

Uno de los que lo vivieron en directo fue el actor Liam Cunningham, gran aficionado a la Fórmula 1 y habitante más o menos habitual en los Grandes Premios. El intérprete de Sir Davos Seaworth en Juego de Tronos asegura que en sus más de 20 años yendo a Grandes Premios nunca había visto algo así. "Había gente gritando entre lágrimas y llorando de alegría. Ha sido alucinante", admitía.