Maradona, en un partido de Boca Juniors.
Maradona, en un partido de Boca Juniors. Marcos Brindicci/Reuters

Diego Armando Maradona sigue evolucionando favorablemente de su intoxicación por alcohol y tabaco y en una semana podría abandonar el hospital, según el doctor Héctor Pezzella, jefe del equipo médico que lo atiende.

El astro sigue bajo los efectos de los sedantes. "Hubo pocos cambios, sigue estando compensado, estable y estuvimos charlando con él. No tiene compromiso hepático alguno", indicó a la prensa Pezzella, en el último parte del día.

El jefe de los servicios médicos había destacado que lo más importante es pasar "el período de consumo de alcohol excesivo". "No se olviden de que hay un daño previo y eso hace que el organismo tenga mayor dificultad para recuperarse", recordó.

Insultos al despertarse

Un día antes, el médico personal de Maradona, Alfredo Cahe, dijo que su paciente le insultó al despertarse por primera vez en el sanatorio y que tuvieron que sedarlo.

"Una vez superado el síndrome de abstinencia se va liberando la medicación para tratar de ver cómo responde el paciente y la tranquilidad que presenta", reconoció a su vez el médico, quien asimismo calculó que "dentro de siete días", Maradona podría salir de la clínica, aunque es algo "estimativo", porque en realidad todo va de acuerdo "al cuadro del paciente".

Según el diario Clarín, Maradona consumía champán con una bebida energética. Esto, junto a los habanos (su nuevo hábito) y los desarreglos en la alimentación que alteraron el "bypass" gástrico que lleva desde su operación de reducción de estómago en 2005, hicieron que el jugador sufriera una intoxicación por alcohol y tabaco.

Maradona, que también recibe atención por parte de un equipo de salud mental, podría haber abandonado las drogas peligrosas ya que según declaró Pezzela al diario 'Clarín', "los controles dopajes que le hicimos dieron negativo", aunque recalcó, "eso no significa que no haya consumido antes, pero está internado por una intoxicación alcohólica".