Gregorio Manzano y Pep Guardiola,
Gregorio Manzano felicita a Pep Guaridola por conseguir el título de Liga. REUTERS

El Sevilla FC quiere volver a la senda del buen fútbol -ya en el olvido- y a los éxitos en los que navegó desde que el manchego Juande Ramos se hizo cargo del equipo andaluz, con la contratación del "profesor" Gregorio Manzano.

El técnico jienense encaja perfectamente con el perfil que quiere el club que preside José María del Nido, como lo demuestra la campaña realizada por el Real Mallorca en el pasado ejercicio que le llevó a la competición continental y de la que le apartaron cuestiones burocráticas y económicas.

Manzano sustituye en el banquillo sevillista a Antonio Álvarez, destituido tras la quinta jornada después de que el equipo lograra dos victorias, dos empates y una derrota, ante el Hércules de Alicante, que fue el elemento decisivo para dejar de ser el inquilino del banquillo hispalense.

Nacido en Bailén (Jaén) el 11 de marzo de 1956, Gregorio Manzano tendrá un objetivo muy distinto del que hasta ahora le han exigido en los clubes en los que estuvo: casi siempre llegó para evitar desastres (descensos) mientras que en el Sevilla lo será por estar en la elite nacional y continental.

Otro de sus éxitos se produjo en la pasada temporada cuando dejó al Mallorca en puestos para disputar la Liga Europea

Profesor de un instituto de enseñanza pública (IES El Valle), ya en 1983 empezó a compaginar la enseñanza con el entrenamiento del equipo de fútbol de la localidad jiennense de Santisteban del Puerto.

Su habilidad para la psicología, entre otros aspectos, hizo que varios clubes de la provincia de Jaén pretendieran sus servicios. Así pasó por diversos equipos de Regional y Tercera: Santisteban, Villacarrillo, Iliturgi, Villanueva... hasta llegar al Úbeda CF, en 1989, de donde pasó al Real Jaén en 1990, en Segunda B.

En 1996 fichó por el Talavera de Segunda División B, para dos años más tarde recalar en el Toledo de Segunda. Su buena trayectoria -a punto de lograr el ascenso- hizo que el Valladolid se fijase en él, lo que supuso su debut en Primera. Luego dirigió al Racing de Santander y Rayo Vallecano.

Ya en Primera División Manzano se hizo cargo del Real Mallorca en el 2002, con el que ganó la Copa del Rey, frente al Recreativo de Huelva, lo que supuso el segundo título que consigue en su historia el equipo balear tras la Supercopa de España de 1998, frente al FC Barcelona.

Después estuvo en el Atlético de Madrid y, posteriormente, en el Málaga. Después de su destitución en éste último club estuvo un año sin dirigir a ningún equipo.

Milagro con el Mallorca

El 14 de febrero de 2006, tras la dimisión de Héctor Cúper, el Real Mallorca vuelve a contratarlo para que intente sacar al equipo de la última posición y le salve del descenso a Segunda división, objetivo que logró a falta de una jornada para el final de la liga.

Otro de sus éxitos se produjo en la pasada temporada cuando dejó al equipo en puestos para disputar la Liga Europea, aunque la UEFA le excluyó al argumentar problemas económicos del club. La entidad balear está inmersa en un concurso de acreedores, antigua suspensión de pagos, por una deuda de entre 60 y 70 millones de euros.

Los números otorgan a Gregorio Manzano el calificativo de mejor entrenador de la historia del club mallorquín, batiendo toda clase de registros, entre los que destacan: ganador de la Copa del Rey (2003), récord de victorias consecutivas en Liga (7, en la temporada 2002-2003), récord de goles a favor (temporada 2007-2008), y récord de victorias consecutivas como local (10, en la temporada 2009-2010).

Gregorio Manzano ha obtenido varias distinciones como el de Entrenador del Año, de la Federación de Periodistas Deportivos de Andalucía (FPDA), Premio Jaén, Paraíso Interior (2004) Premio Don Balón-Mejor entrenador (2008).