Manolo Martínez: "Para ser actor hay que saber engañar con estilo"

  • El lanzador de peso es el protagonista de la película Estigmas.
  • 20 minutos habla con él después de la primera semana de rodaje.
  • Se ha tomado un "descanso sabático deportivo" para ser actor.
El atleta Manolo Martínez, en una escena de Estigmas. (NADIR FILMS)
El atleta Manolo Martínez, en una escena de Estigmas. (NADIR FILMS)
NADIR FILMS

¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar en una película?

El director Adán Aliaga, que es un gran aficionado al atletismo, pensó en mí cuando veía al protagonista, Bruno Marotti, porque yo era igual al dibujo del cómic. Era una oportunidad que no podía dejar escapar y, además, no tengo nada que perder.

Y, encima, le dan el papel principal sin tener experiencia.

Todo sucedió el invierno pasado y ellos estuvieron dispuestos a esperar hasta que pasaran los Juegos de Pekín. Pasé tres cástings para convencer al resto del equipo.

Cojo a diario mi Harley. Soy un lobo solitario y motero urbano
¿Cómo se ha preparado?

Antes del rodaje tuve cuatro semanas de ensayo. Las dos primeras, con el actor Ferrán Carvajal como profesor, con un curso de iniciación al arte dramático. Las clases duraban de 10 a 12 horas al día. Las otras dos semanas estuvieron centradas en la película: guión, diálogos...

¿Cuál es la regla de oro para un actor?

Ser creíble, naturalidad. No hay que ser exagerado. Para ser actor hay que saber engañar con estilo.

¿Le da muchas indicaciones el director?

Después del proceso que llevamos juntos, confía en mi capacidad e, incluso, me deja improvisar.

¿El resto de actores le ven como un intruso?

De momento, no, aunque entiendo que haya gente que piense que mi papel lo haría mejor un intérprete profesional.

¿Cuánto tiempo durará el rodaje?

Ocho semanas en total, en Barcelona y Alicante. Acabamos de terminar la primera. Yo estoy intentando que grabemos algo en León como homenaje a mis paisanos.

La retirada del atletismo me la plantearé temporada a temporada
¿Cuántas horas al día está delante de la cámara?

De 10 a 12 y como soy el protagonista tengo que estar de principio a fin todos los días, así que, me doy todos los madrugones y también trasnocho.

¿Cuándo se estrenará la película?

Hay que tener en cuenta que es una película de autor, cine alternativo y que está hecha para llevarla a los festivales. Para febrero tendremos el montaje definitivo y esperamos que se estrene en Madrid, Barcelona y, si se puede, en León y en Ibiza, donde vive la co-protagonista, Marieta Orozco.

¿Enigmas se parece a Sin City?

Un poco, pero está más cercano al cine naturalista italiano. Si tuviera que elegir una película en la que salir, sería ésta.

¿Y qué es más duro: ser atleta o actor?

Físicamente, el atletismo porque tienes que llevar el cuerpo al límite, pero, mentalmente, es más difícil ser actor porque estás muchas horas con tensión. Esta profesión es más dura de lo que la gente se cree.

En el PP era el rojillo, como Gallardón
¿Afectará este parón a su rendimiento deportivo cuando regrese?

Espero que no, pero nunca se sabe. El cuerpo humano es impredecible. No creo que dos meses o tres de descanso me hagan bajar muchos escalones. Además, así le doy un respiro a mis articulaciones y músculos. Desde 1999, por una lesión, no tenía descanso.

¿Cómo se quedó al no entrar en la final de Pekín?

Fue un gran fracaso para mí. Puse mucha carne el asador, pero fallé en la calificación. Me supo a cuerno quemado porque llegaba muy bien a los Juegos. Me costó superarlo un par de días

¿Ve la retirada cercana?

Me quedan dos o tres años a alto nivel. Lo veré año a año. Es un proceso natural: se acaba una etapa y empezará otra. Hay que buscar salidas y yo lo hago en el mundo de la cultura, aunque me considero un aprendiz en fase de formación.

No entrar en la final de Pekín fue un fracaso

¿Qué le queda por hacer en el atletismo?

Conseguir una medalla en algún Europeo o Mundial al aire libre. Soy realista y, cada vez, va a ser más difícil porque los momentos de máxima exigencia ya han pasado.

¿Dónde encuentra el tiempo para ser pintor, escultor, poeta, fotógrafo y músico?

El atletismo me deja bastante tiempo libre. Sólo un par de meses al año entreno más de seis horas. Lo que está claro es que puedo hacer esfuerzos mentales, pero no físicos.

Usted es un humanista del siglo XXI.

Soy un culo de mal asiento. Me centro durante unos meses en una disciplina y cuando noto que me lo estoy tomando demasiado en serio, cambio. Por ahora, no quiero que mi hobby sea un trabajo. Ya tengo bastante seriedad con el atletismo.

¿Es consciente de que con su actitud rompe muchos tópicos?

Sí. Nos han enseñado o hemos visto que alguien grande y fuerte es tonto, pero no es así. Las normas están para saltárselas.

Como empresario, ¿qué opina de la crisis?

Tengo una empresa de organización de eventos con mi hermano Gregorio y, por ahora, no lo estamos notando mucho porque en León no hay muchas empresas de este tipo. Se nos ha caído uno de nuestros patrocinadores, la línea aérea de León Lagun Air.

¿Sigue saliendo con su Harley Davidson?

La cojo a diario. Soy bastante lobo solitario y un motero urbano, nada de rutas.

¿Acabó asqueado de la política?

No, simplemente, me di cuenta de que no era mi mundo, no encajaba. Aun así, por lo que yo viví, no está tan podrida como dice el tópico.

¿Y por qué el PP?

Estoy más cómodo en su ideología y, además, soy amigo personal del ex alcalde de León, Mario Amilivia. Dicen que soy un poco rojillo, así que estaría cercano a las posiciones de Gallardón.

BIO Manolo Martínez (León, 07-09-1974) se estrena en el cine en la piel de Bruno Moratti (foto de arriba) en la película Estigmas, adaptación de un cómic en el que a su personaje le salen unas misteriosas llagas en las manos. Como lanzador de peso, ha ganado 30 títulos nacionales. Además, está muy vinculado a la cultura y fue concejal del PP en León.

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