Fue la mala suerte
Jonathan Sesma se disputa el balón con Juan Valera en el Vicente Calderón de Madrid. (Juan Carlos Hidalgo / EFE).

Una mezcla de miedo y respeto se notaba en los hombres del Valladolid al saltar al terreno del Vicente Calderón. Además, el primer y temprano tanto rojiblanco no hacían presagiar nada bueno para los de Mendilíbar.

Sin embargo, el cuadro pucelano se encontró poco después con la iniciativa del juego y con un empate que se hizo esperar, a pesar de contar con varias ocasiones frustradas.
En la reanudación, cree el optimismo visitante al adelantarse con un tanto de Sisi, que rápidamente empata Maxi.

Nueva esperanza para los albivioletas, que en el 53 vuelven a adelantarse y se colocan en un 2-3 y, de nuevo, en una especie de ruleta rusa de goles, vuelve a empatar el equipo de Javier Aguilar quien, tras el encuentro, no pudo menos que destacar que «nos sonrió la fortuna».

Y es que esa suerte, adversa para el Valladolid, hizo que el resultado final lo marcara el equipo pucelano en propia puerta, con un tanto de Pedro López que dio involuntariamente la victoria a los locales.

Primera derrota tras renovar

El Valladolid encajó ayer su primera derrota desde la ampliación contractual de su entrenador, José Luis Mendilibar. El equipo pucelano llevaba cinco partidos sin perder. Habían ganado al Levante (1-0) y al Zaragoza (2-3) y empatado ante Barcelona (1-1) y el Osasuna (2-2). Además, empató con el Murica (1-1) en la Copa del Rey.