Carlos Hernández y Nayra Ramírez
Carlos Hernández y Nayra Ramírez nos contaron los secretos de las nuevas pistas del Madrid Open. JORGE PARÍS

1.000.000 de euros. "Nos hemos gastado eso en acondicionar las nuevas pistas", asegura el propietario del Madrid Open, Ion Tiriac.

Las tres pistas cubiertas del torneo y las 14 exteriores han sufrido una remodelación total, siendo excavadas desde cero, para contentar a los tenistas, que el año pasado se quejaron de que era una pista peligrosa porque resbalaba demasiado. De paso, se ha recuperado el color rojo tradicional de la tierra, desechando el novedoso azul que se presentó el año pasado. "Sigo creyendo que el tenis en tierra batida se ve mejor sobre fondo azul", recalca Tiriac.

Carlos trabaja en el Players. Ahí descansan los tenistas, está el gimnasio, médicos, fisios y hasta una piscinaNayra Ramírez, responsable de las pistas de entrenamiento por quinto año en el Madrid Open, comenta que "todos los tenistas están encantados" con las nuevas canchas". "Se abren a las 8 de la mañana y no se cierran hasta las 21.00 h. Siempre hay alguien entrenando o jugando", apunta.

Carlos Hernández, licenciado en CC de la Actividad Física y el Deporte y encargado del material, está teniendo a sus 23 años años su primera experiencia laboral y, durante el Adecco Experience Day del pasado lunes, también destacó que "en el trato se nota que están contentos con las pistas. Los jugadores son muy amables y educados".

Carlos trabaja en un lugar, deportivamente hablando, sagrado, el Players. Aquí está el salón de descanso, el gimnasio, médicos, fisios y hasta una piscina, " que no he visto utilizar a ningún tenista, la verdad", comenta Carlos.

También recuerda que "el primer día que llegó Rafa Nadal, se acercó al mostrador y saludó a todos. Me pareció muy cercano".

Especialistas de Roland Garros y Montecarlo

Para mejorar la superficie de las pistas, el torneo recurrió a especialistas de Roland Garros y Montecarlo y, ocho meses de trabajo después, el resultado es más que satisfactorio. "Algún tenista comenta que es la mejor pista de tierra en la que ha jugado", comenta Carlos Hernández. "Siempre hay que tenerlas preparadas: se riega la superficie y se limpian las líneas entre un entrenamiento y otro", añade Nayra Ramírez.

"Las pistas están al máximo nivel", ha comentado esta semana Rafa Nadal. "Son fantásticas", añadió Andy Murray. A la número 1 del mundo, Serena Williams, que viene de entrenar en París, le han parecido "realmente buenas". «Es como jugar en Roland Garros», ha dicho también la valenciana Anabel Medina.

Toallas, bolas y agua, imprescindibles

Aparte de la pista en perfectas condiciones, ¿qué más necesitan los tenistas? "No pueden faltar nunca bolas y toallas. Cada jugador se lleva siempre dos botes con cuatro pelotas cada uno. Siempre nuevas, por supuesto", responde Hernández. "Y agua. Nada excepcional. Solo lo necesario para entrenarse. La verdad es que no tienen muchas manías en esto. Lo único, que si van a jugar en alguno de los estadios, prefieren entrenarse en ellos", añade Nayra.

El último e imprescindible elemento es un compañero. Las siglas del cuadrante de entrenamientos nos desvela cómo se produce esa búsqueda, teniendo en cuenta que el Madrid Open cuenta con un equipo de sparrings. "Si escribo L/H.P., significa Looking Hitting Partner, es decir, buscando sparring. Si fuera L/R.H.P., se referiría a buscando sparring diestro (Right, derecha). L/L.H.P. sería buscando sparring zurdo (Left, izquierda). Una C. en el cuadrante aclara que el tenista al lado del cual está puesta entrenará con su entrenador (Coach)", señala Nayra Ramírez.

Las nuevas pistas en cifras

- 47. Han sido excavadas hasta 47 centímetros de profundidad para instalar un nuevo sistema de drenaje.

- 30. La primera capa de drenaje está formada por 30 centímetros de grava.

- 1.800. La superficie de la pista ha sido construida con craón, una piedra caliza extraida de una cantera al norte de París, cerca del río Pose. Se extrajeron 1.800 toneladas, unas 80 o 100 por pista, dependiendo de las dimensiones.

- 10. Se añadieron 10 centímetros de piedra volcánica extraída de una cantera de Ciudad Real. Esta parte recibe el nombre de pastilla y se cubre, posteriormente, por el conocido polvo de ladrillo.

- 4.232. Son los clavos que se han usado para fijar las líneas de cada pista.