Era la temporada de Luis Enrique. La 2014/15 significaba la confirmación como entrenador para el asturiano, que llegó a 'su' Barça con la necesidad de confirmarse como uno de los entrenadores punteros del panorama balompédico. Por su parte, el conjunto culé buscaba recuperar con el nuevo técnico el papel predominante que había perdido los dos últimos años.

Y, a la vista está, va camino de conseguirlo. El primero de los títulos grandes, la Liga, ya ha caído. Y, en el horizonte, se atisba el ansiado triplete, del que le separa dos partidos, la final ante el Athletic en Copa y, sobre todo, la de Champions ante la Juventus.

Luis Enrique estará a la altura de este reto

En la presentación de 'Lucho' como nuevo técnico culé, Andoni Zubizarreta hizo de vidente: "Luis Enrique estará a la altura de este reto". También señaló ese día el propio Luis Enrique que "habrá dificultades". Y las hubo. Llegaba el asturiano con el objetivo de hacer olvidar tiempos remotos —incluido el recordado Pep Guardiola— en un Barça en el que el dicho 'cualquier tiempo pasado fue mejor' tenía más fuerza que nunca después de un par de temporadas casi en blanco.

Un inicio de temporada dubitativo, más en juego que en resultados, marcó el arranque de esta Liga para el Barça de Luis Enrique. La falta de una personalidad propia en el juego culé llenaron de críticas el entorno azulgrana hacia los pupilos del asturiano que, sin embargo, no decaían en su particular duelo con el Madrid en los primeros puestos de la clasificación.

Anoeta marca un antes y un después

El punto de inflexión lo marcó la derrota en Anoeta tras las fiestas de Navidad, que significó un antes y un después para el equipo de Luis Enrique. El asturiano se equivocó gravemente al dejar en el banquillo a estrellas como Messi y Neymar y el equipo deambuló por el césped de Anoeta sin ideas y sin soluciones. Para cuando quiso rectificar, ya era tarde. Una derrota que dejaba a los culés detrás del Madrid en Liga y que provocaba un auténtico terremoto, con Luis Enrique en el epicentro de la crítica.

La derrota en Anoeta provocó una catarsis deportiva y una guerra abierta con Messi, que Luis Enrique supo gestionar

Para rematar, un nuevo fuego surgía en el vestuario: la (supuesta) guerra entre Messi y Luis Enrique, que saltaba a las primeras páginas de los medios.

Sin embargo, esa catarsis deportiva, que se llevó por delante a Zubizarreta, fue el principio de cambio. De aquella polémica salieron ganando los dos. Aclararon posturas y decidieron remar en la misma dirección.

Solventado el primer match ball, si hablamos de fútbol, quizá la evolución del juego de este Barça ha sido lo más evidente en el haber de Luis Enrique. Un equipo falto de personalidad se ha convertido en uno con un juego voraz, rápido al contragolpe —para muchos, el mejor del mundo— y gran fortaleza defensiva (ADN de Luis Enrique). Este Barça nada tiene que ver con el añorado Barça de Guardiola. No podía ser igual si no se tiene a los jugadores idóneos. Así que Luis Enrique apuesta por un juego más vertical para sacar el máximo partido del tridente, otra de las claves del equipo del asturiano. Todos saben su papel y lo aceptan, incluidos Xavi e Iniesta, con menos protagonismo, aunque el manchego ha sido recuperado por el técnico para el tramo final de la temporada. Otro acierto del asturiano.

La comparación con Pep

En cuanto a la buscada comparación, en su año debut tiene en la mano lograr lo que hizo Guardiola en su primera temporada (2008/09) en Can Barça. El triplete está muy cerca. ¿El Nuevo Pep? 14 títulos consiguió el de Santpedor con los culés. ¿Será capaz de superarlos Luis Enrique? Solo el tiempo lo dirá.

La trayectoria de ambos están ligadas y tienen multitud de similitudes, aunque con matices. El Barça apostó por ambos en un momento delicado de la entidad, deportivamente hablando. Apostó por dos hombres de la casa y ambos devolvieron al equipo a lo más alto. En el recuerdo de aquella Liga de Pep, el 6-1 al Atlético de Madrid y, sobre todo, el 2-6 al Real Madrid en el partido decisivo de la Liga.

Luis Enrique mejora los números de aquella Liga de 2009. Y lo hace en todas las facetas: ha ganado más apartidos, ha perdido menos y ha logrado más puntos. Además, y gracias al tridente mágico de ataque, el equipo de Lucho ha pulverizado los 105 goles que logró el Barça de Pep (ya lleva 108 el de esta temporada) y, sobre todo, ha logrado que le marque muchos menos goles.

En números, la comparación queda así, a falta de una jornada para acabar el campeonato doméstico.

PEP GUARDIOLA PJ PG PE PP GF GC PTOS
  38 27 6 5 105 35 87
LUIS ENRIQUE PJ PG PE PP GF GC PTOS
  37 30 3 4 108 19 93

Por el momento, su futuro, pese a los rumores, parece ligado al menos a corto plazo al Barça. "No contemplo el año que viene sin Luis Enrique. Estamos muy contentos con su trabajo y con el del cuerpo técnico", dijo el presidente del Barcelona Josep Maria Bartomeu. Lo cierto es que ninguna de las partes han salido al paso de los rumores de la no continuidad del técnico en Can Barça. Quizá sea otra de las cosas de los medios de comunicación, a los que Luis Enrique no tiene mucha estima, con un continuo tira y afloja.

Luis Enrique, en el club de 'novatos' que ganan el título

El asturiano, con su primera Liga en Can Barça, se una a otros legandarios nombres del fútbol nacional que ganaron la competición en su año de estreno con ese club.

En las últimas dos décadas, Valdano (Madrid), Antic (Atlético), Benítez (Valencia) o el propio Guardiola y el malogrado Tito Vilanova en el Barça, también entraron en la lista de técnicos campeones en su primera participación en ese club.

1994/95 Jorge Valdano (Real Madrid)

1995/96 Radomir Antic (Atlético Madrid)

1996-97 Fabio Capello (Real Madrid)

1997/98 Louis Van Gaal (Barcelona)

2001/02 Rafa Benítez (Valencia)

2007/08 Bernd Schuster (Real Madrid)

2008/09 Pep Guardiola (Barcelona)

2012/13 Tito Vilanova (Barcelona)

2014-15 Luis Enrique (Barcelona)