Lucas Eguibar
El español Lucas Eguibar (i), que ganó la medalla de plata, en acción durante la final en la final de boardercross de snowboard en los Mundiales de Sierra Nevada que se disputan en la estación andaluza. EFE

Está siendo el nombre propio de los Mundiales de snowboard de Sierra Nevada. A falta de una medalla, el donostiarra Lucas Eguibar, ha logrado dos en tan solo dos días de competición. El domingo se convirtió en el flamante subcampeón mundial de boardercross, disciplina del snowboard en la que hace dos temporadas ya ganó la Copa del Mundo, y este lunes se hizo, junto a Regino Hernández, con la presea de plata en la prueba de boardercross por equipos. A sus 23 años, 'Luki' presenta su candidatura a medalla en los Juegos Olímpicos de PyeongChang (Corea del Sur), dentro de un año. De eso habla atendiendo la llamada de 20minutos desde la misma pista. También del trago más duro por el que ha pasado, el grave accidente de moto que sufrió en 2010 su hermano mayor, Nicolás, que le provocó severos daños cerebrales.

¡Doblete!
Sí, estoy muy contento. ¡Dos platas!

¿Cuál de los dos éxitos le ha hecho más ilusión?
El individual, porque hoy (por el lunes) se hacen equipos y ayer era un todos contra todos.

¿Se lo esperaba?
Siempre voy a por el oro pero sabía que iba a estar muy difícil. Son los mejores del mundo y estar arriba sabía que iba a ser muy complicado, por eso estoy muy contento.

Y codeándose con gente con más experiencia (Pierre Vaultier, oro, y Alex Pullin, bronce, tienen 7 años más que él).
Desde que estoy entre los primeros siempre me felicitan. Estar entre ellos dos es un honor. En mi primera temporada, en los Juegos de Vancouver, en 2010, ya competía con ellos. Han pasado siete años y es bueno seguir haciéndolo. Uno, por ellos, porque siguen con los mejores y dos, por mí, porque es una satisfacción haberme metido entre dos de mis ídolos.

Es una satisfacción haberme metido entre dos de mis ídolos, Pierre Vaultier y Alex Pullin

Se le vio emocionado, incluso llorando...
Sí. Hay ciertos momentos en los que no se pasa muy bien. De hecho esta temporada no está siendo muy buena debido a una lesión de espalda. Recuperarme tan bien, haberle dado la vuelta a la situación después de una temporada difícil, venir a Sierra Nevada, donde tenemos la presión por estar en casa, y ser segundo... es que no puedo pedir más.

Y orgulloso de haberlo conseguido en 'casa'.
Sí, porque Sierra Nevada se merece medallas españolas. Han hecho un trabajo increíble y llevan años preparándolo. Esto va para ellos.

¿Por qué le dio por el snow?
Mi familia esquiaba, con 15 años yo me animé a probarlo y mira, aquí estoy ahora.

Y poco después, pasó lo de su hermano. ¿Cómo está él y cómo lo está viviendo usted?
Él tiene secuelas, tiene dificultad al hablar o al andar, pero es feliz. Se levanta, sonríe, hace sonreír a los demás y se lo pasa en grande. Yo, al verle así, estoy muy contento, porque podría ser mucho peor.

Mi familia esquiaba, con 15 años yo me animé a probarlo y mira, aquí estoy ahora

Personalmente, ¿le ha cambiado mucho la vida tras el accidente?
Sí, dicen que los que están cerca de la muerte cambian mucho. A mi hermano le ha pasado, no se parece en nada al que era antes. En cuanto a mí, sigo siendo el de antes solo que he aprendido muchas cosas. Sí que veo la vida de otra manera desde que mi hermano estuvo a punto de morir, es algo que te cambia mucho.

¿Se aprende más de lo malo que de lo bueno?
Sí. En lo de mi hermano y en todo. Esta temporada, por ejemplo, me ha pasado. Hasta la plata del domingo había hecho seis carreras y solo una buena (risas). Salí a comerme todo y mira, me llevé la plata.

¿Son importantes estos éxitos a un año vista de los Juegos Olímpicos de PyeongChang (Corea del Sur)?
Sí, así es. Me anima muchísimo saber que estoy aquí, aunque no he hecho una temporada para estar muy orgulloso.

BIO Lucas Eguibar, nacido hace 23 años en San Sebastián, hace cuatro se proclamó campeón mundial junior (en Erzurum, Turquía) y hace dos ganó la Copa del Mundo de esta disciplina olímpica en la que los contendientes se enfrentan de seis en seis en un circuito con saltos, módulos y curvas peraltadas.