Lorenzo
Jorge Lorenzo, con el albornoz de boxeador, al más puro estilo Rocky. (Reuters)

Jorge Lorenzo ganó en el circuito de Senpang, en Malasia, su segundo campeonato del mundo de 250 cc. Es el piloto español que ha sumado los dos últimos en la historia del motociclismo nacional, además del de Álvaro Bautista (Aprilia) en 125 cc. Lorenzo fue tercero en la carrera de Malasia, aunque le bastaba con ser undécimo para revalidar el título.

Con el triunfo del piloto de Palma de Mallorca, España suma cinco temporadas consecutivas ganando mundiales: Dani Pedrosa, en 125 cc en 2003; y en 250 cc en 2004 y 2005; Bautista, en 125 cc en 2006, y Lorenzo, en 2006 y esta temporada.

En Sepang dominó, pero fue tercero por detrás de Hiroshi Aoyama (KTM) y Héctor Barberá (Aprilia). El piloto de Palma de Mallorca, fiel a su estilo combativo, se fue a por el título y también a por el gran premio, que hubiera sido el segundo consecutivo. Genio y figura, pese a que el neumático trasero le dio un serio aviso.

Salió en tercera posición, por detrás de su único rival en la lucha por el mundial, el italiano Andrea Dovizioso (Honda), y el finés Mika Kallio (KTM), y por delante de su compatriota Álvaro Bautista (Aprilia).

Dovizioso logró dos segundos de ventaja tras las primera svueltas, pero igual que los sumó los perdió cuando Lorenzo apretó el ritmo. Bautista rompía en la séptima vuelta y dejaba a su compatriota solo con Luthi a la caza del italiano de Honda.

Al final se había formado un grupo de cinco que iba a saco. Llegó el momento decisivo cuando entre las dos grandes rectas de Sepang, Kallio entró muy pasado, con la moto cruzada, y se llevó por delante a Dovizioso, que estaba primero. El Mundial era de Lorenzo.

Aoyama aprovechó la ocasión para escaparse y llevarse la carrera, con Barberá impotente para cogerle y Lorenzo ya celebrando el título.

Por detrás del piloto de Palma de Mallorca entraron Kallio, Luthi, Simón y el italiano Roberto Locatelli (Gilera).

El español celebró el mundial como se merece. Recogió la bandera nacional en el final de la recta y, posteriormente, se disfrazó de boxeador ante el asombro y regocijo del público malayo. Lorenzo es un admirador de las películas de Rocky, el boxeador legendario del cine.

Un piloto que desafía a todo

Jorge Lorenzo es una persona que apenas se arredra ante los rivales y que a sus 20 años parece no temer casi nada (sus piques): es un echado para delante (sus celebraciones).

Si algo tiene el campeón del mundo del cuarto de litro es personalidad y carácter. Nacido en Palma de Mallorca el 4 de mayo de 1987, desde pequeño lo tuvo claro y se dedicó a su pasión: el motociclismo.

Que fue un niño piloto en su caso no es una expresión gratuita porque en 2002 no pudo participar en las primeras carreras porque la edad legal para hacerlo es de 15 años.

En el Gran Premio de España de ese año, en Jerez de la Frontera (Cádiz), cumplía años y pudo debutar en la carrera de 125 cc.

En 1998 ganó la Copa Aprilia de 50 cc y al año siguiente repitió título pero en la de 125 cc. En 2000 compitió en el Campeonato de España de Velocidad (CEV) en el que fue decimoséptimo; en 2001 quedó sexto en el europeo de 125 con una Honda y cuarto en el nacional con la misma marca; en 2002, el año de su debut, fue vigésimo primero en el Mundial de 125 c.c.

En 2003 ganó su primer gran premio, el de Brasil, en Río de Janeiro y fue duodécimo con Derbi al final del campeonato. En 2004 fue cuarto y en 2005 dio el salto al cuarto de litro y cambió la Derbi por una Honda.

El año pasado se hizo con su primer título mundial con una Aprilia en el último gran premio, el disputado en Valencia, ante su público.

Con personalidad

Lorenzo es una persona constante y cuya vida no acaba en los circuitos y en el mundo de las motos. Le gusta leer, estudiar inglés, escuchar música y escribir sus propias colaboraciones con la prensa especializada.

Este año se ha distinguido por celebrar sus títulos con bromas y escenificaciones al estilo de Valentino Rossi mostrando su pasión por el cine o la música. Ha hecho salir tras la carrera a un doble disfrazado como él, ha imitado a un cantante de rock o se ha vestido de romano.

El traje de romano, de los utilizados en la película "Gladiador" lo llevó en junio a Mugello, donde no ganó y, de nuevo, al circuito de Misano, sede del Gran Premio de San Marino, en donde por fín se lo puso. Reconoció que era muy caro.

También ha plantado su propia bandera y logo: "Lorenzo's land", como símbolo de conquista tras sus victorias.

Le gustan los Red Hot Chili Peppers, la comedia, Brad Pitt, Scarlett Johansson, Hommer Simpson, y si no hubiera sido piloto hubiera sido actor.

Admirador del piloto italiano Max Biaggi, el año que viene compartirá garaje y equipo con otro transalpino, Valentino Rossi.

Sin duda su relación con el piloto de Tavullia, siete veces campeón del mundo, dará mucho que hablar porque son dos pilotos con mucho carácter, ambos campeones del mundo. Y van a coincidir en el mismo garaje, con dos motos oficiales.

Será un aliciente más para el Mundial de MotoGP.