Elizabeth Cambage, jugadora de la WNBA
Cambage, durante un partido con las Aces. Instagram

La estrella de la WNBA Elizabeth Cambage se ha sincerado en una carta en la que explica los problemas que está atravesando. La australiana ostenta el récord de puntos en un partido de dicha competición (53) y ha protagonizado el traspaso del verano al firmar por Las Vegas Aces, pero confiesa que su salud mental le ha afectado negativamente en el comienzo de su etapa en la franquicia de Nevada.

“Primero, contra las Wings y luego, contra las Mystics. Estuve de baja por ‘descanso’, pero ésta es la realidad de lo que ha pasado: es por ‘salud mental’”, reconoce la deportista en un escrito publicado por The Players Tribune.

Un ejemplo de su mal momento lo vivió en el All-Star, “a lo que llaman parón, pero no lo es para las que están participando”. A Cambage le pilló justo después de jugar un partido con su selección por lo que “fui directamente a firmas y eventos ya pactados, habían venido amigos míos a verme y este año he vivido mucho en lo personal -mi abuela estuvo en el hospital y la relación con mi novio se acabó-. Ha sido demasiado”, afirmó.

La interior de las Aces reconoce que “siempre he sido sincera sobre esto, no es un secreto que he tenido problemas mentales toda mi vida” y revela que su petición de traspaso desde las Dallas Wings se produjo por motivos personales.

Además de convertirse en una de las estrellas de la WNBA, Cambage se ha colgado a lo largo de su carrera el bronce olímpico y la plata mundial, además del oro de los Juegos de la Commonwealth.

La carta:

"Mi salud mental ha influido negativamente en mi capacidad para hacer bien mi trabajo. Primero, el sábado contra las Wings, y luego nuevamente el lunes contra las Mystics. Tomé un 'DNP-Rest'... Pero esta es la verdad de lo que se debería haber dicho: 'DNP-Mental health'. Así que ahí estaba: lejos de mi equipo y lejos del baloncesto, para concentrarme en hacer las cosas bien. Comenzar la medicación de nuevo significa básicamente estar en cama durante 18 horas al día. Significa sentirse pesada y cansada. Y significa ajustarse a una nueva normalidad que requiere, en su mayor parte, descansar. Descansar mucho. Es como recuperarse de una lesión como cualquier otra.

Seguía jugando en Dallas por mi entrenador, pero una vez que Fred fue despedido supe que mi apoyo allí había desaparecido. Y que la única forma en que podría permanecer en la Liga sería si viviese cerca de mi familia en la Costa Oeste. El cambio fue sólo por razones personales. Simplemente necesitaba estar en una ciudad que estuviera más cerca de casa, donde pudiera hacer más cosas y simplemente jugar baloncesto.

Piensa en un día soleado en la playa. Te estás relajando, estás nadando con tus amigos. Un momento después, sin ni siquiera darte cuenta, la corriente te ha estado arrastrando lentamente hacia el océano. Ahora el agua se hace más y más profunda y todos tus amigos han desaparecido. Ya no está soleado, y no puedes moverte, y no puedes respirar... Hasta que de repente estás tu sola, bajo estas enormes y oscuras olas... Y te ahogas. Es lo más cerca que puedo llegar a describir cómo es cuando estoy deprimida.

Algo en lo que he estado pensando mucho esta semana es la nueva regla de la NBA, que dice que cada equipo debe tener un profesional de salud mental en el personal. He visto a muchas personas alabar a la Liga por esta regla y por ser tan avanzados con respecto a la salud mental en general. Y yo soy una de esas personas. Creo que es importante lo que están haciendo, y seguramente ayudará a sus jugadores. Se merecen un montón de crédito por ello. Pero al mismo tiempo no voy a mentir. Me decepciona que elogiemos a alguien por esos avances cuando al mismo tiempo se excluyen a tantas mujeres. Lo que quiero decir es: ¿no se merece la WNBA este mismo programa? Y voy más allá. ¿No es la atención médica mental algo elemental? ¿No es una de esas cosas en las que deberíamos decidir que todas las personas necesitan acceso a ella y ver cómo aplicarlo? Cada escuela, cada lugar de trabajo, cada programa deportivo, simplemente todos. Todos deberían tener un profesional de salud mental. ¡Es un doctor! ¿Entiendes lo que quiero decir? Es literalmente un fisio para tu cerebro. Está tratando a alguien como a un ser humano".