El entrenador de la Real Sociedad, Juan Manuel Lillo, fue agredido en uno de sus ojos con un objeto sólido lanzado desde la grada de Anoeta, a manos de un aficionado realista, durante el partido de la Real Sociedad ante el Eibar que acabó con empate a 0.

El técnico no quiso hacer declaraciones sobre este suceso, que provocó que se acabara el choque antes de los cinco minutos añadidos por el colegiado González González, que decidió poner punto y final al encuentro en el 94.

El técnico guipuzcoano se ha mostrado convencido de que el lanzamiento del objeto por parte de un seguidor blanquiazul no supondrá una sanción grave para el club. "Sería increíble que encima tuviéramos sanción cuando nunca ha habido un antecedente. Además me han dado a mí y todo queda en casa", ha comentado Lillo quien ha asegurado que el autor del lanzamiento "estará arrepentido".