Liliana Fernández (izda.) y Elsa Baquerizo
Las jugadoras españolas de voley playa Liliana Fernández y Elsa Baquerizo. ARCHIVO

La crisis económica ha dejado a Liliana Fernández y Elsa Baquerizo, actuales subcampeonas de Europa de voley playa, sin su patrocinador principal. En busca de recursos, han iniciado una campaña de crowdfunding, mediante la cual la gente puede donar el dinero que considere oportuno para financiar la temporada 2014 de la pareja española.

"Hay personas que han dado dinero, pero entiendo que es difícil en la época que vivimos. Hemos recaudado unos 1.500 euros por esta vía. Muy poco, pero agradecemos a la gente que ha aportado y les dedicaremos algún triunfo. El resto, nos lo tendremos que pagar nosotras", señala Baquerizo. "Vamos mal. La temporada nos cuesta entre 55.000 y 60.000 €. Entre el crowdfunding, el apoyo de la Federación y del ADO, más nuestro nuevo acuerdo con la UCAM, llegaremos solo a la mitad. Siempre estamos en números rojos", lamenta Fernández.

"Hay que apañarse", asumen ambas.

Objetivo: medalla en Río 2016

Las dificultades monetarias no han menoscabado el afán de superación de esta pareja, que ha viajado 15 días a la cuna del voley playa, Los Angeles, donden han entrenado con Kerri Walsh y April Ross, oro y plata, respectivamente, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. "Si queremos ser las mejores, tenemos que entrenar con las mejores", aseguran. Este pasado fin de semana han acabado quintas en la prueba inaugural del World Tour 2014 en Shanghai.

Si queremos
ser las mejores, tenemos que entrenar con
las mejores

La dupla española fue novena en la cita olímpica de hace un año y, en 2013, lograron el sucampeonato de Europa, su quinto campeona de España consecutivo y terminaron la temporada en el sexto puesto del ranking mundial. En EE UU han subido de nivel. "Nos hemos entrenado con mucho ritmo, como si fuera una competición, casi sin tiempo para pensar en los fallos, solo en la próxima jugada, y eso se nota en la rapidez y en la agilidad. Todo fluye con más naturalidad", comenta Liliana. "También hemos visto que ellas hablan mucho en el campo y analizan todas las situaciones. En eso tenemos que mejorar", añade Elsa.

A largo plazo el objetivo es claro, reconocen al unísono: "Una medalla en Río 2016". "Lo principal es estar en todos los torneos del World Tour con opciones de medalla y acostumbrarnos a esa presión para cuando lleguen los JJ OO. En 2014 queremos acabar el año entre las tres primeras del mundo", dice la madrileña Baquerizo. "Es lo que nos faltó en Londres: soportar la presión y tener algo más de experiencia, pero eso solo se entrena estando en las rondas finales de los torneos", corrobora la alicantina Fernández.

Entrenando en la playa de Santa Monica

Liliana y Elsa, Elsa y Liliana, han podido comprobar con sus propios ojos en California por qué los estadounidenses son tan buenos en deporte. "Hemos entrenado en Manhattan Beach, Santa Monica y Hermosa Beach, pero en todas las playas tienen una cancha de voley playa y se está jugando algún torneo. En España faltan infraestructuras, no hay circuito ni torneos y solo se contempla el deportista amateur o el profesional. Hay más cosas intermedias", puntualiza Lili.

Con los espectáculos que montan los estadounidenses, entiendo que los JJ OO se les queden pequeños"Su secreto está en la apuesta por el deporte de base. El deporte es muy importante para ellos en la educación e invierten mucho en él en colegios, institutos y universidades. También es un país muy grande y con mucha población. Con todo eso y los espectáculos que montan es normal que los Juegos Olímpicos se les queden pequeños. Entiendo que no sientan presión cuando en su país utilizan un estadio de 90.000 personas para la final univesitaria de baloncesto", asegura la madrileña.

La jugadora alicantina profundiza en esta idea: "Todos los deportes mueven mucho dinero y si los ponen por televisión la gente los consume. ¡Es que es todo un espectáculo! Estuvimos en un partido de Los Angeles Dodgers de béisbol en un recinto para 56.000 personas, con cuatro niveles, un centro comercial, parque infantil, tienda restaurantes... Todo el mundo con su perrito y su cerveza gigantes. Muy americano".