Florentino Pérez
Florentino Pérez, en una foto de archivo GTRES

El Real Madrid ya tiene nuevo entrenador. Julen Lopetegui llega al banquillo blanco para las próximas 3 temporadas y lo hace no exento de polémica. El guipuzcoano firma con el Real Madrid a falta de dos días para el arranque del Mundial, poco después de renovar como seleccionador y provocando su cese inmediato. Aguas revueltas en la RFEF que salpican a la convivencia de un grupo en uno de los mayores retos a los que un combinado nacional puede aspirar.

Un fichaje que pasa a formar parte de una lista de polémicas que han rodeado al Real Madrid a la hora de concretar las nuevas incorporaciones. Y es que nadie puede hablar de contrataciones controvertidas dentro de la cúpula blanca sin acordarse, por ejemplo, de Luis Figo. El portugués, ídolo de la parroquia culé, llegó como promesa de Florentino Pérez para alcanzar la presidencia blanca. El Madrid pagó 60 millones y, tras varias declaraciones de un herido Gaspart, el extremo pasó a encabezar la lista de los fichajes más polémicos de la historia del deporte.

Y es que Figo no fue el único que quiso viajar de Barcelona a la capital de España. El caso del danés Michael Laudrup enfureció años antes a la afición azulgrana cuando en 1994 dejó al club catalán para fichar por el Real Madrid. Su bagaje: cinco años en Barcelona, 1 liga de campeones, 4 ligas nacionales, una Copa del Rey y 3 supercopas. Eso y que declaró en varias ocasiones que sólo dejaría el club para volver a Dinamarca. Casi nada.

Sin embargo, otros fichajes no provenientes directamente del equipo rival también salpicaron de polémica al equipo blanco. En 1985, y con la UNAM (Universidad de México) como intermediaria para que los aficionados del Atlético no hiciesen arder la capital, Hugo Sánchez abandonaba al equipo colchonero para marcharse al vecino. Un día jugó el delantero mexicano en su país, lo que tardó Ramón Mendoza en abonar los 250 millones de pesetas que habían pagado desde México para sacar al atacante del Atlético.

Pero no siempre arriesgarse a la opinión pública en una contratación por el mero hecho de vislumbrar un éxito prematuro ha traído consigo grandes resultados. En la memoria está ya, sobre todo para los aficionados blancos, el dúo Lass- Huntelaar que llegaban a Chamartín para levantar el ánimo de un Madrid en horas bajas. Por una serie de descuidos solo uno podía ser inscrito en competiciones europeas y el francés tuvo que ver la Champions por la tele. Época oscura en cuanto a fichajes en la presidencia de Ramón Calderón. Faubert, Cassano, Robinho.... Jugadores que llegaron con la mirada en el cogote del escarnio público y todo lo que ello conlleva.