Lewis Hamilton Japón
Lewis Hamilton Japón MERCEDES - Archivo

Uno de los temas más candentes de esta temporada de Fórmula 1 será la continuidad o no de varios pilotos en sus equipos. Kimi Räikkönen, Fernando Alonso, Valtteri Bottas o Lewis Hamilton son algunos de los que finalizan contrato con sus respectivos equipos, y no son asientos nada desdeñables.

La gran joya son los sitios en Mercedes. La labor de Bottas en el equipo campeón le dejan prácticamente hecha su renovación: no estorba a Hamilton, cumple con lo que le solicitan y, salvo algunos errores puntuales, se mantiene en la línea de lo esperado. Más dudas hay en torno al futuro del británico.

Durante la pretemporada se daba por hecho en el paddock de Montmeló. En los corrillos de periodistas británicos se hablaba en voz baja de cuándo podría ser el día elegido para anunciar la renovación de Hamilton: el piloto quiere, el equipo quiere y todo está cuadrado para que se mantenga un binomio que ha dado ya tres títulos Mundiales de pilotos, innumerables récords y que apunta a seguir, al menos, un año más igual. Se habló de la jornada previa al GP de Australia como día elegido, pero no se anunció nada. El pique del británico con Sebastian Vettel en la rueda de prensa de la clasificación alimentó las especulaciones: ¿a qué venía ese tono irónico el primer sábado del año, máxime cuando había logrado una pole imposible de batir?

El resultado de la carrera no ayudó a calmar la rumorología. Hamilton perdió por culpa de una pésima gestión de la estrategia de Mercedes, y las miradas se fueron directamente a la zona del muro. En esas, la maquinaria mediática empezó a funcionar. El diario 'Bild', muy cercano a la cúpula de la fábrica de Stuttgart, filtró las cifras del contrato: tres años, hasta 2021, y 45 millones por temporada. El mismo medio afirma que ya está todo acordado, y que sólo queda formalizar la renovación. Pero no llega.

Las dudas de Hamilton

Si todas las partes quieren, las cifras cuadran (será el mejor pagado de la parrilla, por delante de Vettel y Alonso) y es lo más lógico para todos, ¿por qué no se ha renovado aún? La respuesta hay que buscarla en los despachos de la organización de la Fórmula 1. Liberty Media, con Ross Brawn (ex responsable de Ferrari y Mercedes) a la cabeza, quiere que la competición gane en espectacularidad, aunque eso conlleve un cambio del 'statu quo' actual.

Ese cambio puede implicar que Mercedes pierda su posición preponderante... lo que juega en contra de los intereses de Hamilton. "Siempre es bueno esperar para ver cuál será el futuro de la Fórmula 1. Podría -o no- tener un impacto en cuanto a la duración del contrato. El siguiente contrato es, probablemente, el más importante de mi carrera. La decisión sobre cuánto tiempo quieres comprometerte con la F1 se hace cada vez más importante. No hay prisa y no me la van a meter", decía el piloto en Bahréin, que afirmaba que aún no ha firmado nada.