Niki Lauda y Lewis Hamilton
Niki Lauda y Lewis Hamilton pasean juntos por el garaje de Mercedes. EFE

La muerte de Niki Lauda ha supuesto un durísimo varapalo para la Fórmula 1, en general, y para los miembros del equipo Mercedes en particular. El tricampeón austriaco era director no ejecutivo de la escuadra alemana, y sus componentes tratarán esta semana en el GP de Mónaco de homenajearle de la mejor manera posible.

Entre los más afectados está Lewis Hamilton. Para el pentacampeón del mundo, Lauda era algo así como un mentor y un confidente. Ya desde el primer momento, el líder del Mundial se mostró muy dolido y no fue hasta pasadas varias horas después de que se confirmase la noticia de su pérdida cuando emitió sus primeros mensajes en las redes sociales.

"Me cuesta creer que te has ido. Echaré de menos nuestras conversaciones, nueatras risas, los grandes abrazos después de ganar carreras juntos. Que Dios dé descanso a tu alma. Gracias por ser una luz brillante en mi vida. Siempre estaré ahí para lo que tu familia pueda necesitar. Te quiero", dejó firmado en twitter.

La ascendencia de Lauda sobre Hamilton era altísima. Fichar al británico desde McLaren para sustituir a Michael Schumacher fue una de las primeras decisiones sobre las que presionó el austriaco hace seis años y medio, y el resultado no pudo ser mejor: cuatro campeonatos del mundo de pilotos y cinco de constructores, todos ellos de manera consecutiva.

Para Hamilton se convirtió en alguien vital en cada carrera. Lauda era uno de los primeros en felicitarle, si lo había hecho bien, y en ponerle los puntos sobre las íes si se había equivocado. El expiloto se convirtió en un enlace perfecto entre Hamilton y los jefes de la escudería, algo que se notó especialmente en años difíciles para él, como en el 2016 en el que Nico Rosberg le ganó el Mundial.

Este fin de semana será muy especial para Hamilton. Su gran objetivo es brindarle una victoria a Lauda, y mantener así el pleno que lleva Mercedes en este 2019. El dolor, no obstante, sigue estando ahí. Prueba de ello es que este miércoles estaba programado que fuera uno de los protagonistas de la rueda de prensa oficial del Gran Premio, pero en el último momento solicitó no ir, porque no se encontraba de ánimo. En su lugar compareció Valtteri Bottas.

La escudería alemana ha agradecido las muestras de apoyo y ha prometido que Niki Lauda será homenajeado como se merece en esta carrera.