Chelsea-Tottenham
Los jugadores del Tottenham no han podido pasar del empate en el campo del Chelsea (2-2). EFE

El Tottenham no ha podido derrotar este lunes al Chelsea en Stamford Bridge (2-2) y ha hecho realidad el milagro del Leicester City, que gracias a ese empate se ha proclamado matemáticamente campeón de la Premier League inglesa por primera vez en sus 132 años de historia.

El equipo del norte de Londres tenía que ganar para mantener viva la liga inglesa y consiguió adelantarse en casa del Chelsea con dianas de Kane y Son Heung-Min en el primer tiempo.

Pero el Chelsea, que no quería hacerle un favor al Tottenham, uno de sus rivales históricos, apretó en la segunda mitad y consiguió igualar el marcador. Primero marcó Cahill, en el minuto 57, y posteriormente Hazard firmó un golazo por la escuadra cuando corría el minuto 82. Las tablas dejaron sin opciones matemáticas al Tottenham y entregaron la Liga al Leicester.

El modesto conjunto entrenado por el italiano Claudio Ranieri ha sido esta temporada la gran sensación en el fútbol británico, desafiando a los colosos de su Liga (Chelsea, Manchester United, City, Liverpool, Arsenal...) para hacerse con un título que nadie creía posible a principios de temporada. Tras empatar el domingo en Old Trafford (1-1), solo necesitaba un pinchazo del Tottenham para festejar el título y se ha producido este lunes.

La defensa ha sido una de sus claves, con hombres como Simpson, Wes Morgan, Huth o Fuchs. En el centro del campo destacan Kanté, Drinkwater o el argelino Mahrez; y en ataque la sensación ha sido Vardy. Los grandes clubes de Europa ya se frotan las manos con esos nombres.