Charles Leclerc
Charles Leclerc, piloto de Ferrari. EFE

Ya se veía venir desde Australia: Charles Leclerc va a ser un serio problema para Sebastian Vettel. El monegasco, que viene con la vitola de gran promesa de la cantera de Ferrari y con un ángel de la guardia muy especial, ha logrado en el GP de Bahréin la primera pole de su carrera en Fórmula 1, metiéndole casi tres décimas a todo un tetracampeón del mundo.

Después de las polémicas órdenes de equipo en Melbourne, Leclerc se ha reivindicado con un dominio absoluto, que le llevó a ser el más rápido en Q1, Q2 y Q3. En las dos primeras tandas, además, los nervios de Vettel afloraron en forma de dos pasadas de frenada muy serias que le hicieron destrozar dos juegos de neumáticos. Esto provocó que se jugase la Q3 a un único intento, que fue insuficiente para él.

Esta vez no hubo 'modo fiesta' de Mercedes, y Lewis Hamilton y Valtteri Bottas no llegaron a la primera fila de la parrilla. El británico y el ganador de la primera carrera del año saldrán 3º y 4º y confirmaron, esta vez sí, que Ferrari tiene cogida la medida al trazado de Sahkir.

Los McLaren dejaron buenas sensaciones. Después de pasar con solvencia a la Q2, con un 4º tiempo de Lando Norris y un 7º de Carlos Sainz, pelearon por el gran objetivo del sábado, que era pasar a la Q3. Y lo lograron: después de la decepción de la clasificación de Australia, especialmente para el español, los de Woking metieron a sus dos coches en el 'top 10' de la parrilla. 

Pasar a Q3 con un crono mejor que el de Max Verstappen fue una gran sensación para Sainz, que saldrá desde la 7ª posición y con algo más de dos décimas de ventaja sobre su compañero, que saldrá 10º.