LeBron James
LeBron James, estrella de Cleveland Cavaliers, durante el cuarto partido de las Finales de la NBA contra Golden State Warriors. EFE

LeBron James jugó con una mano “prácticamente rota” los tres últimos partidos de las Finales de la NBA contra Golden State Warriors. El equipo californiano ha barrido (4-0 en la serie) a Cleveland Cavaliers, que plantó cara en ese primer partido en el que ‘King’ James anotó 51 puntos. En los otros tres ha aportado 29, 33 y 23, respectivamente.

Los Cavs pudieron ganar ese primer partido, pero un error garrafal de J. R. Smith llevó el partido a la prórroga y ahí los Warriors no perdonaron. Al llegar al vestuario del Oracle Arena, según la prensa estadounidense, James la emprendió a puñetazos con una pizarra y se autolesionó la mano. El alero se sometió a una resonancias e incluso se le colocó una pequeña escayola que utilizaba lejos de la vista del público y los periodistas. No ha querido hacer pública la lesión hasta ahora, acabadas las Finales.

Una bronca para la historia

La reacción de ‘King’ James abroncando en pista a Smith dio la vuelta al mundo, se hizo viral y ha generado ya cientos de memes. Smith sorprendió a todo el mundo corriendo en la dirección opuesta al aro a cuatro segundos del final. Según su entrenador, Tyronn Lue, porque el escolta no sabía que el marcador reflejaba empate; según se excusó él mismo, porque “pensaba que LeBron iba a pedir tiempo muerto”.

James asegura que no sólo el error de Smith: "Habíamos hecho un buen baloncesto, pero se sucedieron las decisiones de los árbitros y me molestó que nos arrebatasen un partido que teníamos ganado. La realidad es que al final dejé que mis emociones me invadiesen y cuando llegué al vestuario... sucedió lo que sucedió".

Es posible que James haya jugado ya su último partido con Cleveland Cavaliers. A sus 33 años, el próximo mes se convertirá en agente libre y, pese a que durante el último año los rumores le han situado en Los Angeles Lakers, los últimos apuntan a Houston Rockets.