Bochornosa pelea entre padres en un partido de niños en Portugal
Una imagen de la escena en la que varios padres se pelean en la grada. Facebook Duarte Gomes.

El partido entre el Real Sport Club y el Despertar de Beja de la liga infantil portuguesa (12-13 años) quedó marcado por unos hechos lamentables que nada tienen que ver con el fútbol. Los padres de varios jugadores se enzarzaron en la grada, protagonizando una bochornosa pelea que avergüenza a Portugal.

El partido se disputó el pasado 6 de enero en Massamá y los locales vencieron por 2-1. No obstante, el resultado fue lo de menos, en vista de las imágenes que han salido a la luz y a las reacciones que han provocado en diferentes estamentos del fútbol portugués.

El exárbitro Duarte Gomes ha divulgado un vídeo con las escenas registradas "en un partido de niños, de niños", como él mismo escribió en su Facebook.

"Muchas felicidades a estos padres, todos estamos orgullosos de su comportamiento y sabemos que será una referencia importante en el crecimiento de sus hijos en la construcción de un fútbol más positivo", comenta irónicamente. "Yo lo sé ... fui provocado y fue él quien empezó y no fue así y tal ... #toleranciazeroaviolencia", concluye el excolegiado.

El presidente de la Asociación de Árbitros de Fútbol portugués (APAP), Luciano Gonçalves , también ha compartido el vídeo pero con una crítica aún más contundente: "Triste, frustrado, ignorantes, cobardes, débiles, imbéciles, salvajes, infelices… en fin, mucho más me apetece decir sobre los personajes de este vídeo que desgraciadamente demuestran bien la vergüenza que algunos asesinos de a sueldo continúan haciendo por esos campos y pabellones fuera ".

El triste recuerdo de Murcia

Esta vez ha sido en Portugal pero algo igual de bochornoso ocurrió en España el pasado 24 de noviembre. Aquel día una discusión entre las madres de dos jugadores desató una batalla campal en el campo municipal de Los Marques, en la pedanía murciana de Beniaján. Latrifulca comenzó en un sector de la grada, a escasos metros del terreno de juego, y pronto se vieron involucradas varias personas, a las que se sumaron otras y también algunas más que intervinieron para separar a quienes se golpeaban en presencia de sus hijos.

Los involucrados en esta pelea fueron sancionados menos de un mes después con una suspensión de dos años sin acceder a recintos deportivos y con seis mil euros de multa.