Rodrygo Goes se despidió este miércoles del Santos, el equipo en el que ha crecido como futbolista hasta el punto de ser contratado hace un año por el Real Madrid, al que se incorporará este verano. El joven delantero se emocionó en varias ocasiones y no pudo reprimir las lágrimas, lo mismo sobre el césped del estadio que en la sala de prensa, mientras hablaba su padre.

"Me motiva ir al Real Madrid. Es uno de los mayores clubes del mundo y por su grandeza puede asustar, pero ese miedo es bueno, te motiva más, te obliga a mostrar por qué ellos creyeron en mí y me contrataron", dijo en una entrevista concedida a los canales oficiales del Santos.

A sus 18 años, Rodrygo tendrá ahora que adaptarse a la vida en Madrid y a la dinámica de un equipo europeo de élite. "Me ayuda mucho saber que Vinícius está allí, que es un chico prácticamente de mi edad, solo tiene un año más que yo”, explica.

“Ya tiene la experiencia de haber jugado un año más allí y creo que me va a ayudar bastante. Eso es muy importante, así como los otros brasileños, que es siempre bueno porque el idioma no es tan difícil de entender pero tener a otros al lado que hablan tu idioma es importante y me va a ayudar bastante en mi proceso de adaptación", añade.