El pelotón de la Vuelta, en un túnel
El pelotón de la Vuelta atraviesa un túnel durante la 16 etapa de la edición de 2013, entre Graus y la estación invernal de Formigal. JAVIER LIZÓN / EFE

La Vuelta 2013 ha mantenido el tirón en época de crisis, aunque necesita mejorar algunos aspectos para seguir creciendo, como reconocen el director de la carrera, Javier Guillén, y el exciclista Óscar Pereiro.

"La Vuelta no es perfecta. Si tengo que concretar algo que no me ha gustado, y estoy de acuerdo con la opinión generalizada, han sido los traslados. Ahora bien, pese a ellos, ¿el modelo de carrera ha funcionado?", pregunta Guillén.

El que fuera ganador del Tour de Francia de 2006 le contesta: "Es cierto que los ciclistas necesitan recuperarse y preferirían que cada etapa saliera de la puerta de su hotel, pero vivimos en una época de crisis, y con lo que está sufriendo este deporte, es necesario buscar e ir a los sitios que nos apoyen y paguen las carreras. El traslado que más molestó a los corredores fue el del último día desde el Angliru, en Asturias, a Madrid".

Sin espacio para los sprinters

Otra de las críticas a la Vuelta ha sido el exceso de finales en alto, entre puertos y cuestas, 13 en total. "Aunque para el espectador es muy espectacular, son demasiados para los corredores, incluso para los escaladores, que también necesitan descansar. Ya se lo dije a Guillén. Entiendo que quieran buscar una personalidad única para la Vuelta, pero deben encontrar un equilibrio para que también brillen sprinters, rodadores... En mi opinión, en una gran carrera debería haber, por lo menos, seis finales en grupo. Sería muy bueno que también vinieran nombres como Cavendish, Boonen, Greipel...", comenta Pereiro.

"El mayor éxito es que la carrera no se decide hasta el penúltimo día

Sin embargo, el director de la carrera confirma su apuesta por el modelo Vuelta: "¿Que me gustaría tener en la carrera a Cavendish, Kittel o Degenkolb? Por supuesto. ¿Que se pueden combinar más y mejor las llegas en alto y los sprints? Sin duda. Pero, puestos a elegir, me quedo con lo que tengo ahora".

Pereiro también cree que ha faltado presencia española, a pesar de que Alejandro Valverde ha terminado tercero y Purito Rodríguez cuarto. "Un español en la lucha por el triunfo le hubiera dado más emoción y más chicha. Si el día de Andorra no se hubiera quedado congelado Valverde...", lamenta

Las audiencias, un poco peor que en 2012

Un factor ineludible para saber si la carrera ha sido un éxito de público y afición es su seguimiento por televisión. La Vuelta ha aguantado el tipo, sobre todo, teniendo en cuenta que este año ha oscilado entre La 1 (11 etapas) y TDP (10). En 2012, el mejor año desde 2004, se emitió al completo por la primera cadena.

La etapa más vista fue la del Angliru: 2.106.000 espectadores y 16,2% de cuotaEn 2013, ha tenido una media de 1.339.000 espectadores y un 11,3% de cuota. También ha tenido unos 20 millones de contactos (personas que han visto al menos un minuto de la Vuelta). La etapa más vista fue la de este pasado sábado, la penúltima, con final en el Angliru: 2.106.000 espectadores y 16,2% de cuota. Fue vista en algún momento por casi 5 millones de personas (4.960.000 y 42,5% de cuota) y registró el minuto de oro de la jornada (a las 17.44 horas, casi 2,9 millones de espectadores, 23,1%).

En 2012, la media fue de 1.618.048 espectadores y 13,5% de share. El mejor día fue, como este año, la penúltima etapa, con final en la Bola del Mundo: 2.625.000 y 21,4%.

"Ese es el mayores éxito de la Vuelta, que en los últimos años no se ha decidido hasta el penúltimo día. Hay emoción casi hasta el último kilómetro, no como en el Tour que el ganador se sabe días antes del final", concluye Óscar Pereiro.