Maestros de kung-fu se unirán a las fuerzas del orden para luchar contra la delincuencia en la ciudad de Foshan, en la provincia sureña de Cantón, informó hoy la agencia Xinhua.

Un total de 2.500 expertos maestros de la Federación Jingwu patrullarán las calles con los agentes de policía y les ayudarán a capturar delincuentes.

Además, darán clases de defensa personal para los ciudadanos de Foshan.

Los maestros de Kung-fu tendrán la misión de aplicar justicia y mantener la seguridad pública

Como si de una película se tratara, los maestros asumirán la responsabilidad de "aplicar la justicia y mantener la seguridad pública", según Liang Xuhui, presidente de la Federación Jingwu, la mayor de la ciudad.

Para ello, tendrán que familiarizarse primero con las leyes y normativas que rigen el trabajo de los agentes y mantenerse en continuo contacto con ellos.

La policía decidió recurrir a los maestros dentro de una estrategia para incluir a un mayor número de ciudadanos en las tareas de imponer la ley y el orden.