Kubica
Robert Kubica, en el Renault. EFE

El polaco Robert Kubica reapareció este miércoles al volante de un Fórmula Uno durante la segunda y última jornada de test en Hungría.

Kubica, que vio interrumpida su carrera tras un grave accidente ocurrido el 6 de febrero de 2011 durante su participación en el rally Ronde di Andora de Italia, se subió por primera vez al RS17 durante la ronda matinal en medio de una gran expectación.

"Realmente aprecio la oportunidad que me ha ofrecido Renault de conducir el coche de 2017", comentó en declaraciones difundidas en el perfil de Twitter del Mundial de Fórmula Uno.

"Hace dos meses hice una pequeña prueba el coche de 2012 y, de alguna manera, estaba esperando esta oportunidad. Reaparecer en el paddock como piloto después de seis años significa mucho para mí", reconoció.

Dio un total de 142 vueltas y se quedó a un segundo y medio más rápido, marcado por el Ferrari de Sebastian Vettel.

El objetivo de Robert Kubica, con secuelas físicas visibles en el brazo derecho, era rodar "tan rápido como pueda" y "ofrecer al equipo datos útiles durante el test" que se prolongará hasta esta tarde.

La escudería Renault confirmó, por su parte, que la participación de Robert Kubica en los test de Hungaroring le permitirá valorar cómo de realista es la posibilidad de que forme parte de la parrilla en 2018.