Kubica y Alonso
Fernando Alonso (d) comprueba que Robert Kubica está de una pieza. (Efe)

Robert Kubica, que el domingo salió prácticamente ileso -con un golpe en un tobillo- de un violento accidente durante el Gran Premio de Canadá, quiere correr en Estados Unidos "como si nada hubiese pasado". Así es como se siente, pero no lo podrá hacer.

Los médicos de la Federación Internacional de Automovilismo han desaconsejado que vuelva a una pista tan pronto. Le sustituirá Sebastian Vetel, de 20 años, piloto de pruebas y reserva de BMW Sauber.

"Estoy al cien por ciento. La verdad es que tuve suerte y tengo un sentimiento muy positivo hacia esta carrera, porque para mí es muy importante volver lo antes posible a la pista", señaló Kubica antes de conocer la decisión de los doctores.

El piloto polaco atrajo la atención de todos los fotógrafos en Indianápolis y de parte de los pilotos, compañeros que se interesaron por él.

Se acuerda de todo el accidente

"Lo vi en directo. Luego lo vi por la tele porque para mí era importante entender lo que sucedió. Ahora, me siento perfectamente y sólo pienso en volver a pilotar y hacer una carrera mejor que la de Montreal".

"Lo recuerdo bien: estaba peleando con Trulli; el se movió hacia fuera y de repente la pista se estrechó, le golpeé inesperadamente, perdí el alerón delantero y el control del coche por completo. Luego golpeé el muro y paré cuando paré", explicó.

Desde fuera pareció más duro de lo que realmente fue



"Desde fuera pareció más duro de lo que realmente fue. Cuando por fin paré me di cuenta enseguida de que estaba bien. He tenido accidentes más graves en mi carrera y sabes cuando algo anda mal. No salí del coche por mi propio pie porque podía estar bajo un fuerte 'shock' y con heridas internas, pero me encontraba bien, más preocupado por que notaba en la espalda algo muy caliente y había fugas de aceite y temía por ello", agregó el polaco.

Kubica reconoció que las medidas de seguridad probablemente le salvaron la vida. "Puede que si hubiese sucedido hace diez años hoy no estará aquí", dijo.

"Me dijeron que el día clave era el lunes; que si no tenía dolor de cabeza y cuello, todo iba bien, y cuando me levanté no me dolía ni lo uno ni lo otro", señaló.