Karen Khachanov
Karen Khachanov celebra su victoria sobre Novak Djokovic en la final del Masters 1000 de París-Bercy. EFE

Cuando Novak Djokovic ganó a Roger Federer en la semifinal del Masters 1000 de París-Bercy para poner su vigésimo segunda victoria consecutiva en esta temporada, pocos ponían a Karen Khachanov, un joven ruso semidesconocido 18 del mundo, con posibilidades de vencer al nuevo nº1 del mundo. Esos que sí apostaron por él no se sorprendieron al ver el 7-5 y 6-4 en el marcador final del torneo.

A sus 22 años, Khachanov está considerado uno de los tenistas de más proyección del circuito. En Rusia le tienen como una de sus grandes esperanzas, no sólo para el futuro inmediato, sino también pensando en una hipotética campanada en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en un momento de cambio generacional en el mundo de la raqueta.

A Khachanov se le compara con el mítico Marat Safin, lo que es mucho comparar. De hecho, conquistar su primer Masters 1000 en el mismo escenario donde Safin ganó tres veces (2000, 2002 y 2004) ha hecho que esa comparación no haga más que confirmarse. Su planta (mide casi 2 metros), su fuerte saque y su sorprendente agilidad para la envergadura que tiene, le han hecho ganarse la fama de peligroso en duelos de juego rápido.

El cambio de entrenador ha sido fundamental. Khachanov lleva tiempo afincado en Barcelona, donde le entrenaba Galo Blanco, hasta que decidió volver a ponerse en manos del legendario Vedran Martic, que entre otros ya dirigió a tenistas como Goran Ivanisevic, y que ya le supervisó cuando empezaba como profesional.

Desde el cambio de técnico, ha conquistado dos torneos de ATP 250 (Marsella y Moscú, ambos bajo techo) y ahora este de París-Bercy, llevándose por delante a cuatro 'top 10': John Isner (octavos), Alexander Zverev (cuartos), Dominic Thiem (semifinal) y Novak Djokovic (final).