Kepa
Kepa, en su presentación con el Chelsea EFE

Kepa Arrizagalaba protagonizó una de las acciones más surrealistas que se recuerdan en un campo de fútbol, después de que se negase a ser sustituido en la prórroga de la final de la Copa de la Liga que disputaban Chelsea y Manchester City, y que su equipo acabó perdiendo en la tanda de penaltis.

El portero vasco sufrió una molestia que obligó a calentar a Willy Caballero, el guardameta suplente del Chelsea, y cuando el argentino estaba dispuesto a saltar al terreno de juego, Kepa paró el cambio haciendo claros gestos de que podía continuar, lo que enfureció a Maurizio Sarri, que intentó quitarle hierro al asunto al término del encuentro:

"Lo de Kepa ha sido un gran malentendido. Pensé que tenía calambres y que no podía seguir, pero sólo entendí la situación cuando hablé con el médico. He hablado con Kepa, pero sólo para aclararlo porque ahora entiendo lo que pasó: el club no va a multarle por esto", afirmó.

El guardameta, a través de sus redes sociales, también ha querido explicar lo acontecido: "Lo primero de todo lamento cómo ha sido el final de la prórroga. Quiero decir que en ningún momento ha sido mi intención desobedecer al técnico. Todo ha sido un malentendido a altas pulsaciones y en el tramo final de un partido por un título", asegura.

"El entrenador ha pensado que no estaba en condiciones de seguir y mi intención ha sido expresarle que estaba en buenas condiciones de seguir ayudando al equipo, mientras los médicos llegaban al banquillo y le daban el mensaje. Siento la imagen que se ha proyectado", concluye.