Los jugadores de la NBA no aceptan el ultimátum de Stern y disuelven el sindicato

Derek Fisher, acompañado por varios jugadores de la NBA en una rueda de prensa.
Derek Fisher, acompañado por varios jugadores de la NBA en una rueda de prensa.
REUTERS

Los jugadores de la NBA han rechazado este lunes en Nueva York el ultimátum lanzado por David Stern para firmar en nuevo convenio colectivo —les dio de plazo hasta este miércoles — y han anunciado la disolución del sindicato, renunciando así a seguir con el proceso negociador. El 'lock-out' sigue adelante tras 137 días de parón y la cancelación absoluta está cada vez más cerca.

La reunión entre los jugadores, en la que se sometió a votación aprobar la propuesta de los propietarios de las franquicias de la NBA, no prosperó aún después de que los dueños indicaran días atrás que una propuesta posterior iría en detrimento de los intereses de los deportistas.

El director ejecutivo del sindicato, Billy Hunter, anunció en rueda de prensa la ruptura de las negociaciones, destacando que lo ofertado "era muy injusto" e indicando que denunciarán a la Liga por monopolio. Ahora, el proceso podría tardar entre 45 y 60 días en desbloquearse en los tribunales, aunque podría llegarse a algún acuerdo antes. "Estamos preparados para interponer esta acción antimonopolio en contra de la NBA. Esa es la mejor situación en la que los jugadores pueden obtener su debido proceso", ha asegurado Hunter.

Por su parte, el presidente del sindicato, Derek Fisher, flanqueado por figuras como Kobe Bryant o Carmelo Anthony, indicó que la negativa del sindicato fue unánime, votada a mano alzada y ratificada por todos en la sala de prensa. Presión ahora para la Liga.

"Esta es la mejor decisión para los jugadores. Hemos negociado durante dos años con la mejor fe, haciendo un esfuerzo genuino para alcanzar un acuerdo, y hemos llegado a la conclusión de que este proceso no ha funcionado, de que no ha servido para lograr un acuerdo justo", indicó Fisher.

"Todos sentimos que es importante para nuestros jugadores, no solo los que están en esta habitación, sino para el conjunto de jugadores que entrará en esta liga durante la próxima década y más allá ", añadió.

El primero de los NBA españoles en opinar ha sido Pau Gasol, a través de su Twitter, asegurando que "es un momento duro para los jugadores". "Espero que con la disolución del sindicato la situación mejore. Los jugadores queremos un trato justo, hemos cedido mucho; no se puede decir lo mismo de todos. Seguimos sin perder la esperanza", ha apuntado el ala-pívot de los Lakers.

"Esto no significa que no vaya a haber temporada. El sindicato aún tiene 45 días para poder llegar a un acuerdo con la Liga y los propietarios", apostilló.

Por su parte, el comisionado de la NBA, David Stern, ha lamentado la decisión del sindicato y ha descrito la situación como "una tragedia". "Ahora no hay nadie con quien negociar. Las posibilidades de iniciar la temporada se están desvaneciendo... Es una tragedia. No va a funcionar. Si los jugadores piensan que con su estrategia van a intimidar a los dueños, están muy equivocados. Si esa era su intención, deberían haberlo hecho mucho antes y entonces quizás habríamos tenido una oportunidad de salvar la temporada. Han preferido la autodestrucción y es muy triste", ha asegurado.

Además ha acusado al abogado Kessler de que los jugadores hayan rechazado el acuerdo.

Rechazan el 50-50

La negativa de los jugadores implica el rechazo absoluto a un reparto del 50-50 de los ingresos generados por la explotación del baloncesto (los jugadores quieren el 52,5%), así como a la disputa de una temporada de 72 encuentros que hubiera comenzado el 15 de diciembre, tras suspenderse un total de 10 partidos.

La situación hace recordar el último cierre patronal, producido en la temporada 1998-1999, aunque la situación se acabó desbloqueando en el mes de enero y la competición se disputó con un total de 50 de los 82 partidos programados en un principio.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento