Jorge Pina, en su combate
Jorge Pina, combatiendo 20minutos.es

La mañana del martes prometía buenas sensaciones en el centro de esgrima. El lunes negro español parecía aclararse un día después, con la actuación en sable de los españoles Jorge Pina y Jaime Martí, campeón de Europa en 2007 y número 8 del mundo respectivamente. Además, la medalla de José Luis Abajo aumentaba el optimismo. En la grada Pirri animaba como el que más.

Jaime Martí había comenzado tirando con confianza, pero en octavos se enfrentaba al chino Zhong, con todo lo que ello implica. Fue a remolque hasta llegar al empate a 14 tocados y, entonces, la suerte se quedó en casa. La suerte...y algo más. Zhong pasó de ronda y Martí se quedó desconsolado.

"No tengo nada que reprocharme, porque me siento superior a él, pero en la esgrima la diferencia en pequeñísima", decía Jaime varios minutos después. "Pero también es cierto que he tenido que luchar contra mi rival, el público y el árbitro, que en algunas ocasiones ha estado...caserillo". ¿Te han robado el combate? "No, no llega a tanto", reconoció.

Al rato llegó el turno de Pina, que se había metido en cuartos de final tras batir al subcampeón mundial, Aldo Montano. En la antesala del podio le esperaba el galo Nicolás López.

En este combate no falló el árbitro, erró Jorge: "He salido muy pausado, con una táctica más tranquila, pero él me ha arrasado", dijo sin más nuestro representante, que terminó perdiendo por un claro 15-10.

La amargura por la derrota la atenuaba Pina echando la vista al pasado: "Bueno, ojalá nuestros resultados lancen este deporte. Imaginar que cuando yo empecé, en mi primer Nacional, competimos cuatro niños...".