Al caer la noche, cuando los deportistas españoles en Pekín han cenado, salen a la puerta de sus apartamentos de la Villa Olímpica y comparten charlas y paseos, además de visitas a Internet en el césped impecablemente cuidado por regimientos de limpiadores.

"Nos falta una terracita, otras delegaciones la tienen y nosotros, que somos los reyes de las terrazas de verano, nos tenemos que tirar en el césped", afirma el tirador de esgrima Jaime Martín, convencido de que así se "fomentaría la convivencia" entre ellos. Un paseo por la Villa basta para corroborar lo que dice el espadachín. Australia ha colocado varias mesas de exterior con televisiones, pero Francia es quien tiene una terraza de mayor nivel, como si se tratara de un bar de la famosa Croisette de Cannes.

La zona de España es una de las más animadas de la Villa
La falta de terraza no impide que la zona de España sea una de las más animadas de la Villa Olímpica. "Salimos casi todos y charlamos tirados en el césped. Es bonito encontrarte con deportistas de otras disciplinas y hablar de esto y aquello", asegura el boxeador
José Kélvin de las Nieves, el único de su disciplina y, por tanto, uno de los que está obligado a "hacer amigos" en Pekín.

Con quien más confianza ha hecho es con el judoca Óscar Peña, con quien juega al futbolín, al billar o, simplemente, con quien pasea en las calurosas noches pequinesas.

Juegos recreativos, discoteca...

Los juegos recreativos son una de las opciones de ocio de los atletas pero no la única. Una discoteca propone música en directo durante buena parte de la noche, aunque en estos primeros días de competición no atrae a muchos deportistas. "Está casi vacía, la gente va un rato y luego se marcha, no tiene mucho éxito", señala el capitán del equipo de balonmano José Javier Hombrados.

A medida que avanza la competición las cosas pueden cambiar, aunque en Pekín, a diferencia de lo que sucedió en Atenas, los atletas se marcharán cuando acaben su participación. En Grecia, recuerda Hombrados, los que ya habían participado montaban unas importantes juergas y animaban las noches de los atletas.

Los jugadores de balonmano son el centro de las relaciones humanas en la expedición español

El que más tiempo va a pasar en la Villa Olímpica es el maratoniano Chema Martínez, que llegó con la primera expedición y que no se marchará hasta el final de los Juegos, ya que su prueba es el penúltimo día. El fondista ha tenido ya tiempo de hacer turismo y visitar el centro de Pekín, la plaza de Tiananmen y la Ciudad Prohibida. Lo hizo acompañado de los jugadores de balonmano que todo el mundo señala como el centro neurálgico de las relaciones humanas en la expedición española.

"Entorno a ellos se forman corrillos y hay mucha animación. Son gente abierta, unos cachondos", afirma el ciclista Samuel Sánchez, que descubre por primera vez unos Juegos Olímpicos.

"No sé por qué será, nosotros tenemos un buen ambiente de grupo y quizá eso se transmita. Siempre tratamos de conocer a gente nueva, somos abiertos", afirma Hombrados.

Nadal y Gasol, los más solicitados

Si los del balonmano son los reyes del buen rollo, Rafa Nadal y Pau Gasol son los más solicitados para hacerse fotos con ellos, aunque nadie lo confiesa en público.

"Con cualquiera que me haga una foto me parece estupendo, son todos grandes deportistas", asegura el ciclista Alejandro Valverde. A él no le han molestado mucho, pero a su compañeros Carlos Sastre, reciente ganador del Tour de Francia, sí que le paran para fotografiarse con él.

Entre entrenamientos y controles antidopaje no voy a disfrutar de los Juegos


Al esgrimista Martín también le gustaría hablar con el de El Barraco. "Yo prefiero charlar con alguien que lleva toda su vida buscando un sueño que con los que tienen tanto talento", asegura.

Por el momento no le ha visto por la Villa porque los ciclistas son de los primeros en acostarse. También serán de los primeros en marcharse. "Es una pena, pero me hubiera gustado ver un partido de baloncesto o de Nadal. Al final, entre entrenamientos y controles antidopaje no voy a disfrutar de los Juegos", bromea Samuel Sánchez.