La primera razón de todas, la más evidente, es que Javier Gómez Noya terminó en la cuarta posición de la prueba de triatlón olímpico porque tres competidores fueron mejores que él. Pero hay más.

Noya, que había ganado todas las carreras de 2008 menos una, líder de la Copa del Mundo y favorito superlativo para la medalla de oro, falló en el momento decisivo: cuando tenía que atacar, no lo hizo; cuando le atacaron, se ahogó. Si ya la plata era decepcionante para él, el cuarto puesto le dejó "muy jodido", citándole literalmente.

En las pantallas repartidas por la zona de prensa y en la grada del sublime complejo de Chang Ping Distric, al triatleta gallego se le veía cómodo hasta las últimas vueltas de la carrera a pie. Comenzó a tocarse el estómago, una y otra vez. Después confesó que "tuve problemas estomacales. No me sentía bien", dijo antes de partir de no muy buen humor -lógico- hacia el control antidopaje.

Unos minutos más tarde, el técnico español Andreu Alfonso profundizó sobre el asunto estomacal: "Durante las carreras, los triatletas ingieren alimentos de succión rápida a través de geles. Lo hacen en la prueba ciclista y está compuesto mayormente de hidratos de carbono. Javi no digirió bien el suyo y eso le provocó dolores. Se alimenta de gel en todas las pruebas y ha tenido que ser en esta cuando le ha sentado mal".

La combinación entre una mala digestión, 41º de temperatura y un 90% de humedad es fácil de imaginar. Pero aún había más. Fue el fisio de Gómez-Noya quien desveló la otra raíz del mal día del triatleta número uno: "Javi lleva lesionado desde mayo, con una tendinitis en su talón izquierdo. Él no ha querido parar para curárselo y hoy le ha dolido, fijo". Andreu Alfonso abundaba: "Intentaré convencerle para que se lo cure y desconecte, pero será difícil".

Una posición tras Noya finalizó Iván Raña, que se había entrenado el último mes "como un bestia". Igualó la quinta posición de Sydney 2000 y se quedó mitad-mitad: "Yo quería luchar por el podio, pero me marcho contento por la quinta posición. Intenté atacar pero cuando Javi cambió el ritmo, no pude aguantar".