Dos carreras, dos sensaciones.

Las dos semifinales de los 1.500 metros tuvieron para el equipo español resultados bien distintos. Eliminado ya Reyes Estevez a la primera , nos quedaban Juan Carlos Higuero y Arturo Casado para meterse en la final del martes. Al primero le fue muy bien, al segundo muy mal.

Higuero corrió primero, en la serie más fácil. Dominó la carrera sin problemas y, aunque en los últimos metros quedó encerrado, logró salir del entuerto finalizando tercero con 3.37.31. La carrera la ganó el keniata Kiprot. "Me he sentido cojonudo, muy bien. Al final el alemán casi me encierra, el tío era enorme, pero salí bien. Ahora sólo quiero descansar", dijo Higuero.

Casado también empezó primero su serie y llevó el control hasta los últimos metros. Ahí estuvo su error: sus rivales le atacaron sin piedad y Arturo se desfondó hasta el punto de entrar último, eso sí, en una serie durísima. Lagar, Baala y Ramzi, el ganador, estaban en ella.

El atleta madrileño, todavía jadeando por el esfuerzo, reconocía su equivocación: "He llevado el peso de la carrera todo el rato y eso me ha pesado. Cuando me atacaron fueron fortísimos y no pude hacer nada. Estoy muy jodido, no sentía las piernas". No obstante, Casado también lanzó un recado: "No entiendo quién puede hacer hecho estas dos semifinales tan descompensados. Es tremendo".