Ciclocross
José Antonio Hermida, durante su participación en los Mundiales de Ciclocross de Saint Wendel de 2011. EFE

El presidente del Comité Olímpico Internacional, el alemán Thomas Bach, ya ha manifestado en más de una ocasión desde que accedió al cargo en septiembre que uno de los cimientos de la salud del movimiento olímpico pasa por una mayor flexibilidad de su programa de deportes.

Una flexibilidad que no se ciñe exclusivamente a los deportes de verano, sino que ahora también pretende llegar a las modalidades invernales centradas históricamente en la nieve y el hielo. En un intento de aperturismo algunas disciplinas invernales del atletismo y el ciclismo (el cross y el ciclocross) se acercan a su inclusión en el programa olímpico de los Juegos de Invierno. Un primer paso para otras pruebas de disputa exclusivamente invernal.

El primer paso, un primer movimiento que sigue con atención la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), llega desde el mundo del ciclocross. La modalidad invernal ciclista, una disciplina que genera pasiones en países como Bélgica, Holanda o la República Checa, se ha convertido en la abanderada de un nuevo futuro del olimpismo.

Según adelantó el rotativo belga Het Nieuwsblad la pasada semana, el suizo Christophe Dubi, director de deportes del COI, y el belga Peter Van den Abeele, coordinador de modalidades 'off-road' dentro de la Unión Ciclista Internacional (UCI), mantendrán esta semana una reunión para comenzar a sentar las bases de este aperturismo. Un encuentro al que llegan predispuestos a la entrada.

"Independientemente de que para el ciclocross sería el espaldarazo definitivo –sobre todo en aquellos países en los que la etiqueta olímpica supone el ser o no ser para una modalidad deportiva-, pienso que todavía sería una ventaja mayor para los JJ OO, cuya fórmula de 'hielo y nieve' resulta demasiado restrictiva", escribe al respecto Luis Román Mendoza, responsable de prensa de la RFEC.