Negredo en el Pizjuán
El delantero del Sevilla CF Álvaro Negredo (i) celebra con sus compañeros su gol en el Pizjuán. EFE

No es la primera vez ni será la última, pero lo ocurrido este domingo en el Sánchez Pizjuán fue todo un ejercicio de bochorno ajeno. Ajeno... y propio, ya que ni Manzano ni Del Nido supìeron dónde meterse tras finalizar el partido entre el Sevilla y el Villarreal.

El resultado fue lo de menos. El juego sucio se hizo presente a través de lanzamientos de balones desde la grada y desde la parte de los recogepelotas para así interrumpìr el juego y perder tiempo, ya que el Sevilla ganaba 3-2. Tanto presidente como entrenador sevillista pidieron disculpas e, incluso, exigieron una sanción para que no vuelva a pasar.

Se espera que la multa sea de 602 euros

Unidano Mallenco también refejó en al acta el hecho: "Estando el balón en juego, fueron lanzados desde la grada varios balones en distintas fases del tramo final del encuentro. Dicha situación fue comunicada por mi parte al delegado de campo, con el fin de que se pusieran los medios para tratar de solucionar el problema".

602 euros de multa

Con esto, se espera que la multa que le ponga Competición al Sevilla sea de 602 euros, según los precedentes ocurridos en la Liga española.

Y es que no es la primera vez que ocurre. El lanzamiento de balones al campo es una mala táctica que se está generalizando en nuestro fútbol, ya que cada vez se practica con más asiduidad. El Comité de Competición ya sancionó hace unas semanas a Osasuna por un hecho parecido ante el Madrid en el Reyno de Navarra. La misma  multa -602 euros- también le cayó al Zaragoza hace unos días tras su partido en la Romareda ante el Getafe.

El Sevilla, en el punto de mira

Tampoco es la primera vez que ocurre en el estadio sevillista del Sánchjez Pizjuán. Tras un reportaje de Canal Plus en el que se demostraba cómo los recogepelotas tenían instrucciones de lanzar balones al campo para parar el juego, el equipo hispalense se encuentra en el punto de mira. Algo que parece no haberle importado a la afición ni a los recogepelotas.

Este domingo, un recogepelotas fue 'cazado' por las cámaras haciéndolo y se sospecha que esos mismos trabajadores del Sevilla fueron los que suministraron a la grada balones para que tuvieran su origen allí. Se espera que las cámaras de televisión identifiquen a los que lo hicieron para acabar así con esta forma de juego sucio.

Además, tras el partido del Pizjuán, Cristóbal Soria, delegado del Sevilla conocido por sus malas relaciones con los rivales, es 'trending topic' en Twitter (#cristobalsoria), acusado de sus malas artes y de juego sucio.

En definitiva, hablamos de una táctica que se utiliza para favorecer a los equipos locales y contra la que hay que luchar, por el bien de la imagen del fútbol español.