Juan Del Campo
Juan Del Campo, deportista español en los Juegos de Invierno. Participará en gigante y slalom. RFEDI

España competirá en los Juegos Olímpicos de invierno de PyeongChang (Corea del Sur), que se disputarán del 9 al 25 de febrero, con un equipo formado por trece deportistas: ocho de nieve y cinco de hielo.

La ilusión por hacer algo grande después de muchos años en el 'olvido' es la bandera de esta "delegación potente", como calificó el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco.

Antes de partir hacia Corea del Sur, dos de ellos, Juan del Campo (esquí alpino) y Laro Herrero (snowboard), hablan con 20minutos de cómo llegan a la cita olímpica, de sus objetivos en ella y del sacrificio que conlleva dedicarse a un deporte de nieve y minoritario en España, que tiene como premio —deportivo, pero también económico— no perderse una de las citas marcadas en rojo en su vida deportiva.

JUAN DEL CAMPO

Son sus primeros Juegos Olímpicos. ¿Qué siente?
Es cumplir un sueño. Estoy muy satisfecho. Creo que me lo he ganado, he peleado mucho por ello. Es una recompensa al trabajo duro y a no desfallecer en los años duros que he pasado.

¿Qué sensaciones tiene en los momentos previos a la cita y cuál es el objetivo?
Estoy tranquilo porque, ahora mismo, la realidad es que no estoy capacitado para luchar por una medalla. Voy a darlo todo y a pelear por todo, a pesar de ser realista. Que lo que tenga que pasar (malo), que pase ese día. Si me tengo que caer y dar una hostia contra la valla, lo haré. Que no sea por no arriesgar. No quiero pasar años lamentándome de que lo podría haber hecho mejor. Me ha hecho mucha ilusión que hayan confiado en mí. Es formar parte de este proyecto. España llevaba muchos años sin una buena base, como la que tenemos ahora. Tenemos un sentido, una dirección y una forma de hacer las cosas, que es lo que nos ha faltado durante mucho tiempo. Los resultados van saliendo poco a poco. Yo, por ejemplo, llevo entrenando a máximo nivel 4 o 5 años; los rivales, 15.

¿Siente que los que se dedican a deportes minoritarios nadan a contracorriente?
Sí, es un deporte que supone estar mucho tiempo fuera de casa, sacrificar muchas cosas y un coste importante. He pasado años que, si no es por mis padres y por gente y equipos que me ayudaban, no podría haber esquiado. Es un deporte que necesita mucha infraestructura: esquís, palos, transporte para llevar todo... En estos últimos cuatro años, la Federación ha trabajado muy bien y me ha proporcionado todo. Hace cuatro años cambió el equipo de Gobierno y pasó a ser, literalmente, de unos tíos que se dedicaban a gastarse el presupuesto de forma estúpida, a comer bien y a ir a hoteles de cinco estrellas, a un equipo que mira con lupa lo que nos gastamos y que nos lleva a sitios donde podemos entrenar mejor y nos puedan ofrecer un equipo gratis aunque tengamos que sacrificar otras cosas. Han sido años muy duros, en los que nadie te apoya, solo mis padres y mi entrenador de ese momento. Porque incluso mis amigos y gente que me ha visto dedicarme a esto toda la vida me ha preguntado cosas como "esto del esquí, ¿hasta cuánto te durará?". La gente no lo acaba de entender.

¿Es complicado dedicarse a deportes de nieve en España?
El esquí alpino es un deporte muy complicado. Los rivales tienen mucha cultura, mucha base, por lo que esto es una carrera de fondo. Hay que ir recortando a esta gente poquito a poco y esperar llegar a los 26, 27 e incluso a los 29 años en el mejor estado de forma posible para empezar a ganar. Un ejemplo, el austriaco lleva desde los 10 años con un programa como el que tengo yo ahora, con 23. Esa es la diferencia. Es ilusionante pensar que, quizá, yo no llegue nunca a ser el mejor pero sí que pueda ayudar a que este deporte en España crezca mucho y que, los que vienen detrás de mí, que tienen cuatro años menos que yo y ya están en este proyecto, sean capaces de llegar. Poder ser, junto a Quim, las puntas de lanza. Yo entreno con otros atletas y flipan de cuánto entrenamos. Nos preguntan que por qué entrenamos tanto si solo vamos para abajo. Y yo les digo que no saben lo que es tirarle para abajo a pelo, que tienes que aguantar de pie a 100 km/h solo con tu cuerpo.

La mayoría de los que se dedican a los deportes minoritarios tienen un plan B. ¿Es su caso?
Estoy estudiando, acabo este año Económicas, y seguiré estudiando. Gracias a diferentes becas de apoyo al deporte olímpico podemos compatibilizarlo. Tengo mucha suerte de contar con esa ayuda económica y poder cobrar de lo que me gusta. Pero ahora mi forma de vida es el esquí. Me dedico 100% a lo que estoy haciendo y, si tengo que pencar una asignatura, la penco. Pero prefiero ir bien preparado a una prueba, eso lo tengo muy claro. Y tengo la suerte de que mi gente me apoya en todo.

¿Cambia mucho la manera de entrenar de cara a unos Juegos Olímpicos?
No. La forma de entrenar depende de la estación del año. En invierno nuestra rutina es entrenar muy poco, viajar, mantenerte en forma y, básicamente, buscar carreras para competir y poder bajar en el ranking mundial y tener dorsales de salida más tempranos, porque cuanto más pronto sales en una carrera, más opciones de ganar tienes. Durante el verano se hace casi todo el volumen de entrenamiento. Buscamos glaciales, que la Federación ha buscado uno genial en Suiza, y, cada vez más años, nos bajamos a Sudamérica porque allí es invierno.

LARO HERRERO

Son sus segundos Juegos Olímpicos. ¿Son diferentes a Sochi?
Me hacen la misma ilusión, pero la diferencia con Sochi es que llego con más experiencia.

¿Qué sensaciones tiene en los momentos previos a la cita y cuál es el objetivo?
Sé que no llego como favorito, pero mi modalidad está muy abierta y nunca se sabe. me gustaría dar una sorpresa. Si te hablo de objetivos reales no quedaría bien, pero no sería la primera vez que haya sorpresa. Aspiro al Top-10 aunque mis últimos resultados no me avalen. Presión no tengo mucha porque sé que no soy el favorito.

¿Es complicado dedicarse a deportes de nieve en España?
Últimamente, en deportes de invierno, se está dando un gran cambio. Son más visibles, los medios y las redes sociales están ayudando mucho.

La mayoría de los que se dedican a los deportes minoritarios tienen un plan B. ¿Es su caso?
Yo creo que en todos los deportes, sea el que sea, para poder vivir de ello, hay que hacer mucho sacrificio y esfuerzo. Yo me dedico profesionalmente a esto. Pero claro, vivir de este deporte es trabajar por objetivos. No es que vas a un puesto de trabajo, te guste más o menos, y saber que vas a cobrar a final de mes. Aquí no. Es trabajar por unos objetivos en un ranking y una lesión o un mal año te puede dejar sin ingresos. Eso es lo que más presión nos da a los deportistas. Saber que aunque he entrenado, me he machacado... pero al principio de la temporada una lesión o unos malos resultados te dejan fuera. Eso significa que el año que viene solo piensas en sobrevivir.

¿Cambia mucho la manera de entrenar de cara a unos Juegos Olímpicos?
No se preparan de una forma distinta los Juegos. Es muy bonito, nos hace mucha ilusión porque es algo con lo que sueñas desde pequeño, pero entrenas de la misma forma que cualquier otra competición.

¿Hay posibilidades de que España haga buen papel en los Juegos?
Sí. Este año es el que llevamos el equipo más fuerte que nunca. Llevamos a varios con opción de medalla.