Klay Thompson.
Klay Thompson, de los Golden State Warriors, entra a canasta. KYLE TERADA / EFE

No hay noche sin exhibición de algún jugador de los Golden State Warriors. Cuando no es Curry, le toca a Durant o a Thompson. Fue este último el encargado de copar titulares con un nuevo récord en la NBA, el de triples anotados en un solo partido: se fue hasta los 14, facilitando el vendaval ofensivo de los campeones de la NBA ante Chicago (124-149).

Thompson, que apenas había anotado 5 triples de 36 intentos desde el comienzo de la temporada, encontró la mejor inspiración en el United Center de Chicago, donde convirtió 18 de 29 intentos en tiros de campo, de los que 14 de 24 fueron triples.

En sus 27 minutos en pista, el escolta anotó triples desde cualquier posición ante el asombro de los seguidores de los Bulls, que le dedicaron una gran ovación al final, y de sus compañeros, que festejaron como si fuera un título su decimocuarto triple, que batía la marca de su compañero Stephen Curry. El récord del base estelar de los Warriors databa del 7 de noviembre de 2016, cuando marcó 13 triples ante los Pelicans de Nueva Orleans.

La gran noche de Thompson dejó en un segundo plano otro de los grandes partidos de la noche, la victoria de San Antonio ante Dallas (113-108). El choque estuvo marcado por el duelo anotador entre De Rozan-Doncic. Se llevó la partida el primero, aunque el esloveno se marcó la mejor actuación en su corta vida en la NBA, 31 puntos. Mucho más gris fue el partido de Pau Gasol: 15 minutos y 0 puntos. Idéntico guarismo cosechó Juancho Hernángomez en la derrota de los Pelicans ante Denver (116-111). Mirotic volvió a brillar con New Orleans (17 puntos y 10 rebotes).

Fue también un buen día anotador para Serge Ibaka, autor de 30 puntos en el duelo de los invictos: Buck-Raptors. Al final, fueron los primeros (124-109) los que podrán seguir manteniendo tal condición.