Jorge Prado campeón del mundo de motocross
El joven piloto español es el nuevo campeón del mundo de motocross MX2. Last Lap

Aún no tiene edad para conducir pero ya es todo un campeón del mundo de motocross. Con solo 17 años Jorge Prado se ha convertido en el primer español en conquistar el título mundial de MX2.

La ausencia en Ímola, última cita del calendario, de su compañero y único rival por el título, Pauls Jonass, hacen de Prado el virtual campeón del mundo y subirá a lo más alto del podio el próximo domingo tras la disputa del Gran Premio de Italia. Al joven piloto español le bastaba con sumar cinco puntos en el trazado italiano, lo que ha llevado al letón a renunciar para adelantar su operación de rodilla.

Prado se ha confirmado como uno de los talentos precoces del motor español, como antes lo hicieron Marc Márquez, Dani Pedrosa o Dani Sordo. Los propios deportistas han felicitado al gallego por su extraordinario éxito.

El éxito de toda la familia

Este logro es fruto del esfuerzo de Jorge pero también del sacrificio de su familia, que se trasladó a vivir a Bélgica cuando KTM ofreció al piloto la posibilidad de formarle como deportista. Jorge, sus padres y su hermana empezaron una nueva vida persiguiendo un sueño que hoy ya es una realidad.

En el camino hacia este título, Prado ha conquistado el título mundial junior de MX65 (2011) y el europeo de EMX125 (2015). En 2016 dio el salto al Mundial de MX2 en Assen, donde fue tercero en la segunda manga. Un año después completó toda la temporada en el Mundial de MX2 y mostró su eclosión subiendo al podio en cinco ocasiones

Campeón por teléfono

El piloto gallego de Red Bull-KTM recibía la noticia en su casa de Santa Marinella, Italia, mientras preparaba las maletas para poner rumbo a la última cita del calendario. Su director de equipo, Claudio de Carli, le telefoneó y no pudo ser más directo: “Buenos días, estoy hablando con el Campeón del Mundo”.
Prado no se lo creía respondía por acto reflejo: “No digas eso, siempre me habéis dicho que no hay que hacer bromas con eso hasta que no se consigue de verdad”.

Para convencerle, De Carli le explicaba que el otro piloto de Red Bull-KTM se había operado el miércoles en Alemania y no iba a participar en el Gran Premio de Italia, por lo que Prado era ya el nuevo campeón del mundo.

La emoción tras colgar el teléfono era inmensa, pero la sensación no era del todo satisfactoria. No es lo mismo recibir la noticia por teléfono que proclamarse campeón en la pista, montado sobre su compañera de batallas y abrazado a sus mecánicos: “Ha sido todo muy raro, de un minuto a otro, sin hacer nada, he pasado a ser Campeón del Mundo... Bueno, bueno, realmente no ha sido sin hacer nada porque todo el trabajo estaba ya hecho en las 19 carreras anteriores. Ha sido un año durísimo, de mucho esfuerzo y mucha tensión, pero un gran año de buenas carreras y grandes resultados. El esfuerzo ha valido la pena y creo que lo hemos merecido.”

El de Lugo quiere poner en Ímola la guinda a un año de ensueño, en el que ha logrado 11 triunfos y 25 poles: “Ahora toca disfrutar de un gran premio muy especial y muy emocionante para mí e intentar celebrarlo con mis fans con un buen resultado”. 

El niño prodigio del motocross español aún no se hace a la idea de que el título mundial es suyo y que ya es historia del deporte español: “Todavía no lo he asimilado bien, pero se me amontonan muchos recuerdos de todos estos años. Esta es la recompensa a todo el trabajo de este año y al enorme esfuerzo que mi familia ha hecho durante estos años para llegar a vivir este sueño”.