La seleccionadora estadounidense Jill Ellis y Megan Rapinoe
La seleccionadora estadounidense Jill Ellis, en la sala de prensa junto a la jugadora Megan Rapinoe. EFE

Estados Unidos confirmó su hegemonía en el fútbol femenino tras conquistar su cuarto título mundial, y el segundo consecutivo, al superar a Holanda en la final de Francia 2019.

El combinado norteamericano partía como el gran favorito para revalidar el título logrado en Canadá 2015 y cumplió con los pronósticos completando un torneo impecable, en el que ha ganado todos sus partidos y solo ha recibido tres goles en contra.

La actualidad del equipo estadounidense ha estado marcada por el rifirrafe entre la capitana del equipo Megan Rapinoe y el presidente Donald Trump. La jugadora aseguró que no irá “a la puta Casa Blanca” a celebrar el título y el presidente respondió que primero debía ganarlo.

La polémica hizo que una congresista saliera al paso de los comentarios y ofreciera al equipo nacional un lugar alternativo para festejar el éxito.

Una vez levantada la Copa Mundial, la seleccionadora americana, Jill Ellis, repasó el logro de su equipo y confirmó las palabras de Rapinoe: “No hemos sido invitadas y no apostaría a que vayamos a serlo”, aseguró en la rueda de prensa postpartido.