El marchador de 50 km Jesús Ángel García Bragado
El marchador de 50 km Jesús Ángel García Bragado (centro), en los Mundiales de Berlín'09, donde obtuvo el bronce. EFE

La palabra incombustible define al marchador de 50 km Jesús Ángel García Bragado. Con 43 años disputará en Moscú (10-18 de agosto) sus undécimos Mundiales. Todo un récord entre los hombres y que iguala el de la portuguesa Susana Feitor, también marchadora.

Me llevo mejor con los atletas más jóvenes

"Después de los JJ OO de Londres me lo he tomado con más tranquilidad. He entrenado, pero menos. El objetivo es luchar por ser finalista, estar entre los ocho primeros, pero será muy difícil con rusos y chinos", comenta. Para lograrlo necesita unas condiciones climatológicas muy concretas: "Las previsiones de tiempo son frescas y yo necesitaría calor y humedad. Así los primeros tendrían que bajar el ritmo".

Objetivos de la selección española

A nivel general de la selección, Bragado ve unas opciones de medalla muy limitadas. "Por ranking, sobre todo Eusebio Cáceres (3º del mundo en longitud, 8.37 metros) puede coger medalla si le sale un buen salto en Moscú. En marcha, creo que Miguel Ángel López será finalista en 20 km, pero el metal es complicado. El año que viene en los Europeos tendrá más posibilidades. Julia Takacs, también en 20 km, debe intentar batir el récord de España. Llega en muy buena forma, pero tampoco hay que presionarla demasiado".

Los políticos tienen que ir a dar servicio público, no a ver qué pillo

El marchador añade otro nombre a la corta lista. Ruth Beitia, la capitana y otra veterana (34 años). "Los concursos suelen tener un punto de imprevisibilidad y si ella salta sobre los dos metros en altura, tendrá sus opciones".

Jesús Ángel García Bragado fue oro en 50 km en el Mundial de Stuttgart hace 20 años, en 1993. Este fue uno de los dos mejores momentos en su carrera deportiva. "Puede que fuera el mejor porque era mi primer mundial y gané. Además, estaban mis padres y parte de mi familia que vive en Alemania, donde tuvieron que emigrar. Mis tíos y mis primos. Pero quizás disfruté más el bronce en 2009 en Berlín. Esta vez fueron mis primos y mis hijas con sus hijas. Creo que lo valoré más", recuerda.

"El abuelo batallitas"

En su palmarés también luce dos platas mundialistas (Atenas 1997 y Edmonton 2001), una plata (Gotemburgo 2006) y un bronce europeos (Múnich 2002), y seis Juegos, récord compartido con el waterpolista Manel Estiarte y el jinete Luis Álvarez Cervera.

Por esto y por su longevidad competitiva, a veces, se ve como "el abuelo batallitas. Me llevo mejor con los más jóvenes, de 18 a 20 años, que con los de 25-35, que me miran con más respeto. Parezco serio, pero no me como a nadie. Los jóvenes me preguntan y les gusta que les cuente anécdotas y cosas divertidas. Me ven casi como a sus padres porque, seguramente, sea de la edad de ellos".

Bragado no se plantea la retirada. Solo "ir año a año"

También destaca que, en este tiempo, le ha cambiado un poco el carácter: "Antes era más impulsivo e imprudente. Un chico rebelde. Creo que sigo teniendo ese espíritu, pero soy más racional y valoro más el objetivo. He intentado ir a mejor".

El atleta madrileño no se plantea la retirada, simplemente, "ir año a año". "Espero estar en 2014 en el Europeo de Zúrich, pero el cuerpo ya no recupera igual. A veces digo de broma que con 23 años podía hacer entrenamientos de 40 km y luego me iba de compras. Ahora puedo hacerlo, pero al día siguiente ni me muevo", dice Bragado.

Atleta metido a político

Además, ahora tiene otra ocupación: la política. Desde hace dos años, es concejal en Sant Adriá del Besós (Barcelona) y portavoz municipal del PP. "He dedicado mi vida al atletismo, pero llega un momento en el que hay que pagar la luz, el gas.... Ahora tengo otras prioridades y otras obligaciones", asegura un atleta al que los recortes le han dejado la beca en 600 €.

Sobre las crisis, Bragado es "optimista. Saldremos, pero de una forma lenta. Hay que currárselo mucho. La gente tiene que darse cuenta de que no podremos vivir tan alegremente como hasta ahora. Tenemos que empezar a valorar lo necesario". ¿Y los políticos, no tienen que cambiar? "Igual. Hay que ir al fundamento del servicio público, no a ver qué pillo. El político está desprestigiado y los partidos tienen que trabajar juntos, no ponerse palos en las ruedas", concluye un político que como marchador ya está en los libros de los récords del atletismo.