El pívot Jason Collins hizo historia al jugar con los Nets de Brooklyn su primer partido esta temporada y ser el primer profesional abiertamente homosexual que lo hace en la NBA.

El escenario fue el Staples Center, de Los Ángeles, donde los Nets se enfrentaron a los Lakers y los ganaron 102-108, a pesar que la participación de Collins se resumió en 11 minutos en los que no logró ningún punto, capturó dos rebotes —uno ofensivo y otro defensivo—, recuperó un balón, perdió dos y le pitaron cinco faltas personales.

La actuación de Collins en el campo fue discretaLos números no mostraron ningún tipo de protagonismo deportivo, pero sí lo tuvo el mediático al convertir un partido sin trascendencia entre dos equipos perdedores, especialmente para los Lakers, eliminados de la fase final, en el centro de atención de la jornada dominical de la NBA.

La atención comenzó cuando el entrenador de los Nets, Jason Kidd, excompañero de Collins anuncio horas antes del partido que le daría algunos minutos después que el veterano jugador de 35 años había firmado por la mañana un contrato de 10 días.

Kidd cumplió su palabra y a falta de 10:28 minutos para el final del segundo cuarto ordenó que Collins saltase a la pista del Staples Center, donde hizo historia, en medio de unos aplausos dispersos que le tributaron los seguidores de los Lakers.

De acuerdo a Kidd piensan el proceso con Collins será como el que se sigue con cualquier otro jugador que firma un contrato por 10 días, se le mantendrá en observación para ver si al final puede seguir con el equipo por lo que resta de temporada.

Su entrenador se negó a hablar de nada que no estuviese relacionado con el baloncestoKidd también se negó a hablar de nada de Collins que no estuviese relacionado con el baloncesto y en ese sentido reiteró que pensaban que lo ficharon porque podría ayudar al equipo con su veteranía.

Los jugadores dentro de los Nets, encabezados por el veterano ala-pivote Kevin Garnett, que tuvo jornada de descanso, destacaron lo "positivo" que un jugador como Collins pudiese volver a la competición y para nada era una distracción dentro del equipo, algo que tal vez es sólo visto desde fuera.

Mientras que el propio Collins, que el pasado mayo declaró abiertamente su orientación sexual, antes del partido reconoció que no tenía tiempo para pensar en la historia. "Soy un pívot de la NBA de 34 años. Soy negro. Y soy gay", escribió en su momento.

"La presión fue jugar esta noche un partido de la NBA. La última vez que lo hice fue el pasado abril, así que creo que tuve suficiente presión", comentó Collins al concluir el partido, que ha jugado ya 14 temporadas en la competición. "No estoy cansado y creo que necesitaré varios entrenamientos mas para ponerme en mejor forma".

Gasol: "Se ha convertido en un icono"

Por su parte, Pau Gasol, rival en el partido de esta noche, dejó a un lado la frustración provocada por una nueva derrota de Los Angeles Lakers y valoró el fichaje de Jason Collins: "Se ha convertido en un icono".

Su situación es especial (...). Hay que felicitarle por su coraje y por su valentía"Es algo histórico. Nosotros sólo nos dedicamos a jugar, pero su caso es extraordinario. Se ha convertido en un icono y eso conlleva cierta responsabilidad, pero creo que le parece bien", indicó el español en el vestuario tras el encuentro.

"Estoy contento de que haya tenido la oportunidad de jugar y que le hayan dado un contrato, porque se le ve que está en buena forma y puede ayudar a Brooklyn", indicó el catalán sobre su rival.

"Su situación es especial porque es el primer atleta de la NBA que se ha declarado homosexual, así que felicitarle por su coraje y por su valentía. Al final, todos jugamos a este deporte y nos respetamos", comentó el pívot.