Tiene sólo cinco años y ya es un prodigio del tenis, apenas puede con la raqueta, mide algo más de un metro, pero su golpes son golpes ganadores. Jan es un niño, pero desde los cuatro años ha permanecido en un centro de entrenamiento profesional en Francia, para convertirse algún día en toda una leyenda del tenis, como Rafa Nadal o Roger Federer.

A Jan le llaman el Tiger Woods del tenis y también el chico de oro

Algunos le llaman el Tiger Woods del tenis, otros el chico de oro; su madre es entrenadora de tenis y su padre solía jugar al baloncesto, así que no extraña a nadie que su pequeña anatomía se haya forjado con material de campeón. Jan juega al tenis casi desde que tiene uso de razón.

Su pasión, según sus padres, le viene desde la cuna, aunque los masajes post-partido no le gustan tanto. Habrá que seguir su trayectoria meteórica. De momento, para Jan el tenis es un juego, cuyo objetivo es disfrutar en la pista y volver a casa a lomos de su padre.