La gran afluencia de socios obligó a retrasar casi una hora el comienzo de la reunión y varios accionistas aprovecharon ese parón para insultar al presidente del club, Augusto César Lendoiro, al grito de «sinvergüenza». La crisis deportiva que vive el Depor, que cierra 2006 con nueve partidos seguidos sin ganar, y la delicada situación económica ha provocado malestar entre los socios.