Vuelta a España 2009
Imagen de la Vuelta a España 2009.

Sevilla, ausente de la prueba desde 1995 (la primera edición en septiembre), acoge la gran salida de una Vuelta a España que festeja en la capital hispalense sus 75 años de existencia, efeméride realmente celebrada el pasado 29 de abril.

Una pionera contrarreloj por equipos nocturna de 13 km. entre La Maestranza y la Torre del Oro, que concluirá cercana la medianoche, permitirá burlar el calor y estrenará al primer jersey rojo, el nuevo color elegido por la organización (a ver si tras el naranja, el amarillo, el oro y demás éste por fin es el definitivo) para distinguir al líder como ya pasara en la edición de 1945. Una festividad con la que plantarle cara al Mundobasket, la Fórmula 1, el retorno de la Liga, el arranque del US Open o el Mundial de Motociclismo.

Un reclamo de esos tan presentes en Giro y Tour y que tanto se añoraban en una ronda para la que parecen llegar nuevos bríos desde que la organización del Tour compró el 49 % en 2008 y Javier Guillén accedió a la dirección.

En 2010 se llega a Orihuela para homenajear al gran poeta Miguel Hernández. Se mantiene la apuesta por los kilometrajes contenidos, pero aumenta la búsqueda de alicientes. Basta comparar los recorridos de las etapas de hace 20 años con los actuales para evidenciarlo. Ese camino no hay que perderlo.

En 2010 se llega a Orihuela para homenajear al gran poeta Miguel Hernández

La guinda, en ese sentido, no será otra que la ascensión a la Bola del Mundo, realmente un añadido cementado de tres kilómetros muy empinados que unen la cima del Puerto de Navacerrada con el repetidor televisivo del Alto de Las Guarramillas. El sueño, junto a un final en el Teide, del ya fallecido Enrique Franco, el hombre que rescató la carrera del abismo en los años ochenta.“Será un referente del ciclismo español”, vaticina Guillén. La cita, el penúltimo día.

Pero más allá de la Bola, tan temida que ha acogido un peregrinar de inspecciones incluso de los hermanos Schleck, la asturiana etapa del inédito Cotobello (la 16ª, la más dura de 2010 por el acompañamiento de los durísimos San Lorenzo, que no puntúa como especial, y la Cobertoria), la dureza del final en Peña Cabarga (que regresa tras un efímero paso en 1979) o las jornadas alicantinas presentan trazados a los que sólo les queda la subjetiva combatividad del pelotón.

Dada la poca crono que deberá afrontarse en Peñafiel (17ª etapa, 46 km llanos entre viñedos ), las trampas de Málaga, Valdepeñas de Jaén, el ascenso al Rat Peñat (9ª) o el paso casi clandestino por los Pirineos invita a pensar en un ganador de condiciones escaladoras. También, claro, los Lagos de Covadonga, el puerto con el que la Vuelta accedió a la madurez y que otro año más, como siempre más bien habría que decir, se reduce a un simple final en alto. Mucha soledad orográfica para alimentar el misticismo.

Acuden parte de los mejores

De los aspirantes, muchos y variados. Vuelve a ser la participación el gran punto fuerte de la Vuelta, lo que dada las sombras que se esbozaban en la primavera confirma que no hay debate sobre la idoneidad de las actuales fechas y que, aunque el mundial sea en Melbourne (Australia) unos días después, esta carrera es la mejor preparación posible. No está el actual ganador, el sancionado Alejandro Valverde, ni tampoco participa el Team RadioShack de Johan Bruyneel por decisión de la carrera y pese a su gran número de figuras y su peso, evidente e incuestionable, en el creciente mercado anglosajón.

La lucha por los sprint promete emociones con Bennati, Cavendish y Óscar Freire

De los seis integrantes del podio del Giro y el Tour participan en la Vuelta cuatro: David Arroyo, Vincenzo Nibali, Andy Schleck y Denis Menchov. Menchov, triganador de la prueba, y los hermanos Schleck parten como los principales favoritos. Nibali y Roman Kreuziger, como alternativas. Arroyo, Igor Antón, Ezequiel Mosquera, quizá Purito Rodríguez y el incombustible Carlos Sastre, las bazas españolas.

La lucha por los sprint promete emociones con Tyler Farrar, Alessandro Petacchi, Thor Hushovd, Danniele Bennati, Mark Cavendish, Óscar Freire, Koldo Fernández de Larrea, Greg Van Avermaet, Juan José Haedo… Y no faltan ilustres que se dejarán ver, como el suizo Fabian Cancellara, los ruso Alexander Kolobnev y Vladimir Karpets, el belga Phillipe Gilbert, el italiano Filippo Pozzato, un David Moncoutié que siempre brilla en septiembre, Luis León Sánchez, Nicolas Roche,… Las cartas están sobre la mesa.