Rafa Nadal
El tenista español Rafa Nadal. GTRES

Rafa Nadal es el número 1 del mundo, el mejor jugador de tenis del planeta, pero más allá del deporte, tiene un lucrativo emporio económico muy diversificado y muy rentable, según revela El País.

El de Manacor ocupa el puesto 33 en la lista de deportistas mejor pagados del planeta, y el segundo español tras Fernando Alonso. El año pasado (2017) ganó 4,7 millones de euros en premios, pero si agregamos el dinero ganado fuera de las pistas, la cifra asciende a los 27 millones de euros. En total, se le estima una fortuna de 300 millones de euros.

Esta fortuna la manejan sus padres y su novia Xisca, y se basa en tres pilares: negocios hoteleros e inmobiliares, la Fundación Rafa Nadal y la propia marca del tenista, gracias a sus contratos millonarios con empresas como Nike, Telefónica, KIA, Nestlé, Mapfre, Banco Sabadell o Tommy Hilfiger.

En el caso de Telefónica, la empresa es la principal inversora de la Rafa Nadal Academy, que preside Ana María Parera, madre de Nadal, de la que es directora de proyectos Xisca Perelló, su novia y que dirige a nivel deportivo Toni Nadal, tío del campeón. Además, la compañía Air Europa es también inversora y costea todos los vuelos de los alumnos del centro.

De manera paralela, Sebastián Nadal, padre del jugador, gestiona la inmobiliaria Aspemir en Manacor, empresa que genera tres millones de euros de beneficio al año, y un centro deportivo.

Otros negocios

Nadal entró hace cuatro años en el negocio inmobiliario con dos complejos hoteleros de lujo en la isla de Cozumel, en el Caribe mexicano. En España es socio de Abel Matutes Prats, hijo del exministro de Exteriores Abel Matutes (PP), con quien compró un edificio en Madrid, frente al Tribunal Supremo, por 25 millones de euros. Vendieron las once viviendas del inmueble.

En el sector hostelero, Nadal es socio del cantante Enrique Iglesias y el jugador de la NBA Pau Gasol. Han puesto en marcha la cadena de restaurantes Tatel, con locales en Madrid, Miami e Ibiza. En esta isla tienen otro restaurante, Zela, que fusiona cocina mediterránea y asiática.