Con sus opciones de ascenso prácticamente descartadas, el Hércules ha reprogramado sus ambiciones para evitar inesperados coqueteos con unos puestos, los de descenso, de los que le separan tan sólo seis puntos frente a los ocho a los que se encuentra la zona noble. Las metas se han reducido a vencer el próximo partido. «Ganar el siguiente y alcanzar los 50 puntos cuanto antes», Andoni Goikoetxea, entrenador herculano, dixit.

«Hay que asentarse en Segunda –recordó el cuestionado técnico blanquiazul–; el Hércules, por estadio y ciudad, debería y estará en Primera División, si bien primero hay que tener posos y cimientos sólidos». No son dos condiciones que sobren en la capital alicantina, en la que se duda del futuro de su técnico, de muchos jugadores y hasta de la dirección deportiva que encabeza Javier Subirats. Ahora tienen 34 puntos.

Goiko, mientras no sea despedido, pide un nuevo voto de confiaza para la temporada que viene: «Seguro que he cometido errores, pero cada día conozco más del Hércules.

Cuando llegué aquí era un ignorante del club, pero ahora conozco más su idiosincrasia». Es la sensación que flota en el Rico Pérez: hay que salvar la campaña y pensar en la siguiente.

En defensa de Vélez

Por otra parte, la entidad anunció que recurrirá ante el Comité de Competición la segunda de las tarjetas amarillas con las que fue sancionado Ion Vélez frente al Numancia. El delantero ayer defendió su inocencia: «Te vas del campo indignado, porque el árbitro se ha equivocado en las dos tarjetas».